sábado, 28 de septiembre de 2013 0 comentarios

Gitanas Rumanas



      Gitanas  Rumanas



        Mujeres jóvenes, amantes, madres.
        Niños a la cadera, faldas a los pies,
dientes brillantes, mano extendida, suplicantes.
        Su tierra lejana las dejó marchar,
indiferente a sus pasos vacilantes,
a su truculento drama, a su vida errante.
        Sandalias desgastadas, espaldas doloridas,
niños cansados, lagrimeantes.
        Hombres rudos recolectando las monedas;
reciben golpes si no es bastante.
        Un catre mugriento recoge su desaliento,
su rabia, su debilidad, su desamparo.
        Al otro lado de la noche las acecha otro día.
        Igual de ingrato. Inexorable.
        Tal vez en algún momento
muestren un poco de oro en su boca
o para adornar su carne.
        Tal vez en otro momento
apeen a sus hijos de sus caderas
y, éstos, jueguen en la escuela.
        Tal vez.
        Tal vez, sean de ellas mismas,
no pertenencia de alguien.
        Tal vez su soledad acabe.
        Regresen a su país perdonando a la tierra.
                                  
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miércoles, 25 de septiembre de 2013 0 comentarios

Gloria




  Dime como te llamas


        Sobre un alféizar con flores vi una cara morena,

semioculta en sus colores,
y ya no pasa momento que no esté pensando en ella.
        Todas me parecen ser la que con ansia deseo
vislumbrar entre las chicas que por las calles transitan.
        Tan atolondrado estaba que no reparé en volver
a pasar ante la fachada donde prendado quedé.
        Y lo hice; volví de nuevo al lugar, pero tiempo pasado había.
        Pregunté por esa inquilina; dijéronme que se moría.
       Corrí al sitio que la albergaba entre sábanas desgastadas
por el roce de cien cuerpos,por otras tantas lavadas.
        Yacía semicubierta con la mirada extraviada.
        La sonrisa no adornaba su rostro, la piel le hacía mortaja.
       ¿Cómo te llamas, dime? ¿Cómo te llamas?
        Necesito saber tu nombre, necesito que no te vayas.
        Tu vida es la vida mía y la pierdo al encontrarla.
        No puede responderme. Exhala.
sábado, 21 de septiembre de 2013 0 comentarios

Entre Veladas y Sueños




                                               
        Entre  Veladas  y  Sueños              

Sola. En cama permanecía. Dormida sin duda estaba
ya que creo que soñaba, pues ¿qué si no otra cosa hacía
si en mi sueño hablaba, hablaba, hablaba...?
y me desperté mientras me escuchaba diciéndome
ya no sé qué, así de frágil es nuestro sueño,
inaccesible, aunque a veces pueda parecer veraz.
Pero siempre es transitorio, engañoso, feliz o cruel,
aunque soñar o no soñar no es lo importante;
lo importante es creer que lo soñado, si nos ha gustado
pudiéramos experimentarlo, prolongarlo al menos
mientras, ya desvelados, damos paso al diario acontecer.
Creo que con el paso de la vida -que no el tiempo-
vamos soñando menos, ya sea dormidos o despiertos
y a veces, solo a veces, efímeramente al despertar
nos queda una imagen de lo soñado
pero se diluye cada vez de manera más fugaz
La  pasada madrugada, o plena noche, no sé,
lo que expreso me ha ocurrido.
viernes, 20 de septiembre de 2013 0 comentarios

Primavera




     Primavera

        Primavera, no te he vislumbrado apenas
    y ya te me difuminas, presta, alejándote
    sin apenas dejar huellas al pasar.
        De refilón te he contemplado,
    en el iris de mis ojos de soslayo
    te llevo, más añorándote, que ilusa,
    poseyéndote en mi roma admiración.
        Del frío me he resguardado
    evitando resfriados en los crudos meses
    (no sé por qué no cocinados)
    con mis mantas y abrigados atavíos
    protectores del gélido enemigo
    en los cortos días invernales
    esperándote con ilusión ambiciosa,
    hasta que, de pronto, una mañana
    aún fría, llaman mi atención precisa
    unas plantas fieles, generosas,
    al pasar por el camino, cansino,
    de mi notoriedad requieren
    y, sin propósito preconcebido las miro,
    descuidadamente primero, para después
    fijar en ellas mi mirada con esmero.
        ¡Oh qué emoción me invade!

martes, 17 de septiembre de 2013 0 comentarios

Dos Prisiones




 Encierro

¡Ay noche! No me descubras.
Alíate con mi secreto,
que nadie sepa la pasión que por él siento.
Sola en mi catre viejo, mi cuerpo inquieto, suplicante,
tenso por el ansia de tus besos.
Que me abrasan sin rozarme o me hielan con su fuego
porque no sé si es calor o es helor lo que mi cuerpo siente
con tan solo tu recuerdo.
Nunca llegarás a mí ni sabrás que en mi aposento
estoy rendida a tu deseo sin que descubras jamás
mi sin vivir en mi encierro.
Pasaste tras mi muro cuando desde una grieta espiaba
desde un resquicio oculto la libertad del campo abierto.
Cuando llueve lo traspasa el agua,
llora -pienso- y limpio con mi pañuelo
la lágrima de la pared porque me duele su duelo,
y el viento, por él penetra 
y por él dejo acariciarme las sortijillas de mi pelo.
sábado, 14 de septiembre de 2013 0 comentarios

Edelweiss



                                                           Una flor, un aroma, un color
                                       
 Una flor, un aroma, un color; solo eso necesito para evocar tu amor.
Aquella tarde de otoño entre los riscos nevados,
brillando el sol en tus cabellos vi la edelweis entre tus dedos.
Cuando elevaste tu rostro y me absorbiste en tus ojos,
mis pies clavados al suelo, mis brazos temblorosos
deseosos de abrazarte, mis labios con el ansia de besarte.
Iniciamos el descenso sin concertar un acuerdo,
yo detrás de tus pasos seguros y expertos.
En la ladera paramos, firmemente nos miramos.
La ventisca arreciaba al final de la bajada.
Justo al refugio llegamos, allí nos cobijamos
ambos bien pertrechados en rincones apartados.
domingo, 8 de septiembre de 2013 0 comentarios

Algo


Algo

                         De mí quiero que fluya algo inmaculado,
que no me suma en nostálgico recuerdo
carente de actual sentido, conato de lamento.
Quiero mil quereres añorados por su ausencia,
desconocidos por no transmitir vivencias;
quiero reír a fuertes y libres carcajadas,
llorar por dulces experiencias de felicidad.
Felicidad sincera, mágica, irradiando de mi ser
desbocándose a raudales de mi interior recóndito,
flotando airosamente por el nebuloso espacio
sin freno ni comedimiento, lejos, muy lejos,
en un lugar alejado, limpio, desconocido por todos,
para mí solo creado, para mí solo visible
donde yo esconder pueda todos mis sentires:
los hermosos, los frágiles, los irrepetibles.
Los que me han sido regalados por cientos de personas,
amigos, del antes, del ayer, de este preciso momento
que se me han ido quedando sin yo saberlo, dentro.

miércoles, 4 de septiembre de 2013 0 comentarios

1 - Adivinanza - 2 - De Cuentos


                                                                          Desgarro

    Tienes la mirada soñadora...
Qué bien leíste en mis ojos cuando apenas me conocías.
Efectivamente, tenía la mirada soñadora y yo entonces no lo sabía.
Lo fui aprendiendo poco a poco,
lo fui aprendiendo día a día,
soñando que era sueño lo que oía,
soñando que era sueño lo que vivía,
soñando que era sueño lo que sufría.
No quería admitir lo que ocurría;
no podía admitir lo que sabía;
No podía admitir que eso pasara tan cerca de la vera mía.
Y me rendí a la evidencia dejando de soñar un día,
para admitir la verdad no confesada, pero sentida.
Y era tan dolorosa, tan cruel, tan atrevida, tan triste...
que volví a querer soñar que en un sueño vivía la vida.
No quiero que sea verdad, estoy soñando que sueño ¡Mira!
Mira mis ojos, verás en ellos que sueño;
por eso tengo la mirada soñadora que tú adivinaste un día.

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domingo, 1 de septiembre de 2013 0 comentarios

Duelo




Duelo
                      
Lluvia, no derrames más agua sobre la tierra;
que no reverdezcan los prados ni florezcan las campiñas.
Que los frutales queden yermos,
que se agoten los sembrados.
Huid nubes, vientos, rayos de sol.
Paisajes, ocultad vuestra belleza.
Ocultáos montes, bosques, selvas.
Animales de toda especie cesad en vuestra procreación.
Personas todas que habitáis el planeta,
no amar, no ayuntaros, no riáis,
no emitir sonido alguno, ni un latido
que perturbe mi dolor dormido,
que si mi dolor despierta arrollará todo a su paso;
que tiene que permanecer dentro de mí,
que es un peligro, una amenaza,
que es como las fiera más cruel si crueles pudieran ser las fieras.
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1 - Indagando - 2 - Naturalidad -


          1       Quiso construir un puente imaginario para unir su infancia, juventud y presente y cavilando a ratos y otros pensando se le ocurrió investigar en el tiempo. Se introdujo en fechas lejanas, mucho, y se vio como un niño con cara triste y ojos llorosos. ¡Vaya! No he elegido bien el momento -se dijo- y probó en otro espacio que le devolvió la vida pasada en el obligado ejército y las bofetadas que, impune, le propinó el sargento.
                 Quedó disgustado e hizo otro intento. Entonces la vio como aquella primera vez que le cortó el aliento, que le hizo suya con amor y mucho respeto.
                 Se amaron tanto... pero la perdió quedando deshecho.
                 Avanzando un poco más a sí mismo encontró abatido, sin ilusión, maltrecho y, entonces se miró al espejo. El era así, como delataba su reflejo. Se rebeló. Caviló. Propuso cambiar su vida, la que tenía delante de sí, pero no pudo. Aquella noche la durmió interminablemente.

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        2       En un bello y exuberante paraje, dos cuerpos reposan arrullados por la naciente fuente que cantarina, acompaña sus murmullos de amor. 
                Los cuerpos se acoplan en inocente éxtasis, y mana la fuente clara, cristalina.
                Cae la tarde, en abrazo unidos, los dos caminan junto al lecho de agua que se aleja y que ya no vuelve. Deseosa va de que el amor presenciado de inocentes adolescentes no se aleje de ellos, que en ellos quede, perdure. El agua quisiera con ellos quedarse mas, no puede detenerse. Ese es su sino. Llegará a un arroyo, riachuelo, a un lago o al mar donde ya su pista se pierde. Sus gotas esparcidas cumplirán su ciclo y mientras entre las aguas la fuente se diluye añora a los dos amantes, nunca más los verá, pero... tal vez... en algún momento sobre ellos caiga en suave y delicada lluvia. Tal vez esas gotas sus primeras caricias les recuerden.
                Ha pasado el tiempo; junto a la fuente unos chiquillos juegan alegres y el agua corre y se divierte.

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