Diciembre
Si apenas has llegado y ya te vas de mi
lado.
Nos anuncias tu llegada como canto de
alborada,
y,
te recibimos gozosos para ver que presto
te
diluyes ante nuestros asombrados ojos.
Pasamos del nostálgico Otoño a tu
anunciado frío
en
tan rápido movimiento, que de no ser por los almanaques
no
nos apercibiríamos del cambio radical y esperado
como
cada año, que sin embargo nos sorprende una vez más.
¡Decirte quisiera tantas cosas en estos
cortos momentos!
Antes del nuevo año, que tras de ti se
acerca,
fuerte,
vigoroso, exigiendo su protagonismo
cual
actor en escenario dispuesto para actuar.
Pero... contigo me sincero –no tengo
amigo fiel-
y, de ello con gran pesar te refiero: me duele, me duele,
pues
no hay mayor bien que el de una buena amistad.
Yo no la tengo ¿sabes? No la he sabido
encontrar
aún,
conociendo a numerosas personas en mi largo caminar,
de
las que me he sentido cercana, a veces más, querida,
pero
el tiempo de mí, ha tenido a bien separar.
Las recuerdo con nostalgia, con hambre
por su abrazo
que,
sin embargo no me llega, no se me alcanza.
Las
frías tecnologías nos alejan, no tienen calor personal.
Es por eso que contigo me comunico,
amigo Diciembre,
tú,
inmaterial como eres, no me puedes rechazar.
Mi entrega en ti pongo, no me has de
defraudar
y,
así es como a tus iluminarías adornando la ciudad,
les
digo mis pesares, mis añoranzas, mis deseos,
todo
lo que en mí se halla a ti lo entrego
en
un acto inútil pues... no me puedes escuchar
mas,
hablarle a las cosas es otra manera de conversar.

- Sigueme en Twitter!
- "Siguenos en Facebook!
- RSS
Formulario de contacto