jueves, 1 de diciembre de 2022 0 comentarios

Marea


MAREA

Se acalla.
Se acalla tu murmullo,
se lo lleva el agua.
Miro intentando ver las palabras que se alejan.
Inútilmente.
Tan solo reflejos que aún el sol, agonizante,
se adueña del vaivén de las olas bajo el puente,
aprendizas de pequeñas batallas
de pececillos juguetones y de gaviotas alborotadas.
 Y, allá, a lo lejos, me parece ver cual un barco imaginario
bucear a tus lamentos de ausencia
o lo imagina mi mente calenturienta
al recordar tus últimas palabras.
Ya no soy tuyo.
¡Qué dentro se me han clavado!
Las siento en mis sienes palpitar 
y en mi corazón, rompiendo mi ánimo.
Qué destrozo me has causado
Me siento rota, dúctil, blanda,
ya no tengo vigor.
Mi amor, mi voluntad, ría adentro,
 insensible, se la lleva el agua.
 *****
Pontevedra  3  agosto  2022
 





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Miradas


MIRADAS

Campo.
Campo de Pontevedra.
Junto al margen del río te recorro.
Ora miro la hierba incipiente,
ora sus tallos exuberantes.
Y miro al río caudaloso 
desconocido al forastero
y para mí, hermoso.
No es de largo recorrido; 
según se mire lo es para mí
que en un centenar de pasos, me agoto.
Echo miradas a sus aguas
y, al caer la tarde
los peces saltarines alborotan.
También mi ánimo
que en tales horas te recuerda.
Unas horas.
Tan solo.
Tan intensas.
Solo deseaba volver a verte
y te alejaste sin hablarme.
Tu mirada clavada tengo en mi punto débil
tanto, que de tu recuerdo vivo
al atardecer
paseando junto al río.
*****
               Pontevedra   3  agosto  2022

 

 
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