sábado, 21 de marzo de 2015 0 comentarios

Zona de Silencio


                        

                            ZONA  de  SILENCIO


     ¡Oh mundo! Qué lejos quedas cuando me sumerjo en mí.
     En la profundidad de mi espíritu nada me perturba,
nada molesto me llega de afuera.
     Nada que yo no quiera se introduce en mi zona de silencio;
en la zona sin desflorar que guarda mi intimidad celosamente
sabedora, cual eunuco que ha de guardarme para mi señor
y mi señor, carente de sexo soy yo misma encerrada en mi interior.
     Pozo profundo, inaccesible, al que solo expertos llegan
sabedores de haber encontrado el camino que conduce
a la salida del sinuoso laberinto donde yo estoy esperándome
deseosa de hablar conmigo misma, de compartir mis anhelos,
mis deseos, mis emociones, mi secreto amor guardado
que es tan mío que no sale de mi ser ni lo nombran mis labios,
tan protegido permanece en mí cual fulgurante diamante en urna de oro
en la más lujosa sala del más afamado museo,
cual tiara de perlas de la más hermosa princesa extraídas de conchas
del más puro nácar del más límpido fondo del mar.
     Amor que en mí nace y en mí confluye en círculo sin final.
     Platónico, lo llaman recordando a ese hombre que quizá
jamás vivió sentimiento alguno que a esto se asemeje.
viernes, 20 de marzo de 2015 0 comentarios

Propósito

PROP**                                   

                                                                                                                   PROPÓSITO

     Una nueva primavera estreno, no sé cuántas más conoceré, así que, voy a disfrutarla como si la última fuera porque el paso del tiempo nos ayuda a envejecer pero también nos hace más sabios, y sé cada vez más y mejor, que la ciencia más valiosa es la que nos enseña a valorar la importancia de la vida, a disfrutar de sus pequeñeces y a hacer sus pequeñeces enormes.
     Disfrutar casi cada minuto y, cuando tengamos un rato de sosiego, cada segundo, cada latido de la sien.
     Cerrar los ojos y recobrar las imágenes almacenadas en la zona respectiva que el cerebro guarda con celo y regurgitarlas en nuestra imaginación reviéndolas otra vez, viviéndolas de nuevo.
     Tenemos tantos dones que casi ni los notamos, tantos bienes no comprados, ni adquiridos de los sentidos o sentimientos, todos ellos regalados para nuestro disfrute, a menudo tan poco apreciados.
     Quiero sentir esta primavera como si fuera distinta o la primera porque se repite, pero siempre es como nueva.
      
                                                                                                 ***** 
martes, 17 de marzo de 2015 0 comentarios

El Grito (Alegoría)

  
                  
                       El grito   (Alegoría)


    …y gritaba el grito y nadie le escuchaba
que eran gentes de paz y el ruido les molestaba.
    Y volaba el viento acariciándoles la cara
y al viento lo aclamaban
pues eran gentes de bien y el viento les agradaba.
    Y bajo la lluvia mansa las buenas gentes caminaban
agradeciendo al cielo la bendición del agua,
y los niños de esas gentes en los charcos chapoteaban.
    Y el grito, gritó más fuerte para que todos lo escucharan.
    Mil ojos volviéronse hacia donde él estaba.
    Mil oídos tapáronse con las palmas.
    Quinientas bocas mandáronlo callar, indignadas         
que eran gentes de pro y él no las amilanaba.
    Y expulsaron al grito con sus voces cuitadas.
    El grito -a quién la felicidad desagradaba-
no resistió el murmullo de sus voces
que en susurros lo acusaban,
y acalló sus voces en el fondo de su garganta.
    Y las sencillas gentes que una familia formaban
vivieron siempre felices sin gritos que los conturbaran.
    Al grito, errante, sin rumbo, se le quebró la voz gastada.
    Se convirtió en mudo. Convirtióse en nada.
                                                              Nov.  2000

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Casi Idénticos



                  Casi idénticos                        


    Plasmar el pensamiento es un imposible.
    Más armado con bolígrafo y papel
si escribes con sentimiento,
estás muy cercano a lograr este concepto.
    La vida en lo esencial
es común a todos los humanos.
    Las necesidades fisiológicas y nuestro físico
básicamente nos hermanan.
    En el pensamiento e ideas,
en las cualidades, bonitas o feas;
en las costumbres, bárbaras o refinadas
es donde diferimos más
aunque, no tanto como pueden creer
algunos pensadores o filósofos.
miércoles, 4 de marzo de 2015 0 comentarios

Confidencias (Va a ser al Momento - Algo de Prosa)


 

                      
                                                                                Confidencias


    La niña y la abuela sentadas en el poyete que hay junto a la entrada principal de la casa de pueblo que ambas habitan charlan al caer la tarde, esa hora que mueve el pensamiento y encoge el corazón.
   ¡Ay mi niña querida, si yo pudiera contarte…! En mi lugar secreto lo he tenido guardado por tantos años que casi apolillado permanece en mí y temo perderlos con mi muerte y al mismo tiempo…contarlo y explicarte cómo fue…quisiera antes.
    La abuela deja perderse su mirada sobre el sol que aún deja divisar algo de su luz anaranjada anuncio de su huída hacia otros lares,¿Cuales? A  veces se pregunta la anciana que no lo es tanto por su edad, como por sus atavíos la ven.
    Niña, -le dice- cuando te enamores no te fijes en sus ojos porque engañan, ni en sus palabras que te dicen decires vacíos, ni en su boca que solo ansias tiene de besarte, ni en su porte que no es reflejo de su alma.
    La niña escucha sus palabras que son casi un calco de las del día anterior y el otro y aquel del primer día que de su amor le hablara, pero, atenta escucha porque cada vez les da un matiz distinto a sus palabras y ella, a quién mejor puede escuchar, más aún, a quién va a escuchar si la calle desierta se halla. Hace tiempo que el pueblo está vacío de gente,  de saludos, de animales, de otras vidas.
    Del pueblo cercano les traen viandas una vez a la semana y si otra cosa precisan le dan a Rufino la demanda  y, éste cumple, ¡las quiere tanto! ¡Cómo puede quererlas tanto! Ni lo sabe, pero espera impaciente que se pase la semana.
    Rufino medio duerme, la mitad de la comida queda sobre la mesa. Su madre cada día más preocupada y calla. Calla pues sabe que a su hijo no le gusta que lo azucen con peticiones de su vida, declararlas. Siempre ha sido reservado desde niño; le costaba decirle a su madre si en la escuela algo anormal le pasaba. La maestra le decía si había alguna novedad. El niño avanzaba bien en su nivel, que no se preocupara, simplemente…algo tímido pero, si casi todos lo somos de niños y ahí la charla acababa.
    Vueltas a uno y otro lado de la cama, a la mañana a veces parece que la hubiera compartido en juegos amorosos con su mujer, mas cómo no la tenía…y así su madre hace cábalas y piensa en cuando su hijo se casaría. Sí era tiempo. Su padre más joven que él  era cuando su primer hijo nació y aún cuando nació él que fue el segundo y así pensando, en sus tareas se le va pasando la mañana.
domingo, 1 de marzo de 2015 0 comentarios

¡Insolente!



¡Insolente!

    Escapándome de mis sueños
toqué al futuro con las manos.
    ¡Insolente! Díjome
y me condenó a poseer
solo el momento presente.
    Sin recordar el pasado
vivo de mí ausente,
sin esperanza en un mañana
muero en mí penitente.
    Mi vida es solo un instante,
un suspiro, un latido,
un paso vacilante.
    No hay tiempo para el amor,
ni la risa, ni el goce de un amante.
    Muéreme, morirme quiero,
grito inútilmente a mi destino
pues no hay muerte
para el instante presente
y, en mi sinvivir prisionera vivo
por olvidar que los sueños de la vida
no son para ser vividos.
                                   Dic. 2002

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