jueves, 30 de enero de 2014 2 comentarios

Correctamente







Correctamente


   Lo correcto, lo correcto. Se repite con frecuencia
por personales diligencias que a sí favorecen,        
y no se sabe de qué tratan ni a qué se refieren.
   Ni ellos mismos lo saben, ni lo entienden
pero, lo han oído decir y lo repiten por ser actual.
   Sea esto o aquello tanto da, el caso es decirlo con altivez
y seguridad en el semblante y sonreír al final;
si lo hacen de aqueste modo, no pueden fallar
y es eso lo más importante, hablar sin decir “ná”
Pueden tener el engaño en sus miradas
-se les nota a distancia- pero les importa un bledo
mientras tengan a su alcance micrófonos a denuedo.
   Miradas aviesas, sonrisas circunstanciales,
pájaros en la cabeza y amplitud de sucios afanes.
   Si hubiera de hacerles un fiel retrato
tomaría a uno de muestra y con él retrataría a cuatro.
domingo, 26 de enero de 2014 0 comentarios

Nuevas Estaciones del Año



Estaciones  del  Año


      La Primavera no solo la sangre altera,
que todo a su paso transforma después de una larga espera.
      El corazón se agita en un alocado deseo de renovación
en la vida vegetal, animal y personal, todo cambia y se renueva.
      Se inicia de nuevo la vida exuberante en los campos,
en las ciudades, en nuevos deseos adormecidos que se avivan.
      La Primavera hermosa deseada de tantos y tantos preferida.
      La Primavera en fin, acogedora y acogida a su llegada clamorosa.


   ************

      ¡Ay Verano! Cuán deseado eres por un sin fin y variados seres
que, añorándote, muchos meses han estado guardando silencio
a la espera paciente de tu llegada que arriba en los corazones
cual desbocados caballos sin freno, con ardor, sin comedimiento.
      Tus espacios naturales cambian de aspecto, se engalanan
en un éxtasis de amor deseosos de entregarse a ti con apasionamiento.
      Los montes se engrandecen y a todos se ofrecen en acogida hermosa
cual hacen los mares con sus playas tibias, pintorescas, primorosas.     

   *************

      ¡Otoño! ¡Qué te diría yo para expresar lo que realmente siento!
      Cuando te vas acercando ya puedo percibir el cambio que de ti se espera.
      Contigo me vuelvo frágil, mi alma ligera y mi vida placentera.
      Me haces, quizás también a otros, firme y a la vez delicada
disfrutando ilusionada la transformación que en ti y en mi se opera.
      Me eres tan preciado, que simular no puedo lo que de verdad me haces sentir 
que sin duda mi ánimo transforma; me siento más buena, más solidaria.
      Al igual que tú cambias tu colorido espléndido, cambia mi alma solitaria.


    *************

      ¡Invierno! Indefectiblemente te nos llegas como un bálsamo consolador
que sin apercibirnos nos eres necesario y reconfortador.
      Eres difícil de comprender, lo admito; hay en ti frialdad, helor
y, a muchos, en tu inocencia pura como la nieve, dolor les causas
por las inclemencias que involuntariamente se te apegan y te acompañan;
se esparcen por doquier aumentando, por falta de abrigo, sufrimientos. 
       Sin embargo eres mágico en tu belleza y limpio en tu crudeza;
mas, tú también eres querido, y por muchos preferido y acogido.    


    *************


viernes, 24 de enero de 2014 0 comentarios

No Hay Vidas Vulgares... (Algo de prosa)

         

                    Aclaración :    Acabo de darme cuena de que este escrito está incompleto.       
                                             Lo buscaré y aclararé el equívoco. Pido disculpas.  C.
  
                                   No Hay Vidas Vulgares, sino Historias no Contadas      (Pensamiento mío)        


     María camina por la ruta diaria hacia su trabajo, aún adormecida pues no ha pasado buena noche; su madre una vez más aquejada por su mal que le impulsa inconscientemente a hacer de la luna sol, y ha revoloteado por la casa cual si tuviera un sinfín de tareas que realizar, cuando lo cierto es que hacer, nada hace, excepto ahuyentar el sueño de su hija.
     Va deprisa ante el temor de llegar tarde al laboratorio, sin embargo algo le hace aminorar el paso. Ha creído ver en ese pobre vagabundo una cara conocida. Se para. Retrocede y lo mira con más atención mientras rebusca en sus recuerdos. Su nombre ¿cómo era? Alonso, Álvaro, algo así, sí. ¡Aniano! Ese compañero en las clases de la universidad. Tan estudioso y responsable; tan amigo de hacer favores y ayudar en todo momento. A ella misma le había sacado de apuros en alguna ocasión brindándole sus apuntes. ¿Cómo estaba ahí tirado escasamente resguardado entre cartones junto a ese banco que le prestaba escaso abrigo en esa mañana aún fría del mes de abril?
     María duda; se detiene junto a él o continúa su camino. Opta por lo segundo mas, pronto regresa y se le acerca. Ya tendrá una explicación para su falta de puntualidad.
     Lo mira fija y expresivamente antes de sacudir levemente su brazo. El hombre abre los ojos sobresaltado,  temiendo algún asalto de alguien que lo llene de improperios o le cause otro daño peor. Se asombra mirando a esa mujer que está a su lado sin decirle nada, solo lo mira y lo hace sin desprecio, al contrario, en ella se advierte cierta simpatía. Pronto su sobresalto se va transformando en sorpresa ¿qué busca esa persona en él?    
     Conversan por un tiempo indeterminado. Acabó la carrera, sí. Trabajó en Holanda donde estuvo bien considerado. Ganaba bien su sustento y regresaba a España con frecuencia para encontrarse con los suyos.
     En uno de estos viajes conoció a la mujer que creyó que lo colmaría de dicha por siempre y así transcurrieron unos meses en los cuales se fue entregando a ella sin apercibirse de que cada día iba siendo menos de él y más de ella quien lo iba despojando de su buen criterio y personalidad. Cuando ya era su presa lo envolvió en una negocio negro, prohibido, peligroso, del que no era capaz de escapar porque ni siquiera se había dado cuenta de lo inmerso que ya estaba en ese mundo de tráfico ilegal con personas desalmadas y fuera de la ley. Ya era su esclavo. Lo supo aquél día que quiso viajar a su ciudad para visitar a los suyos y se lo impidieron. Entonces se supo atrapado como en red de araña. Sus viajes a partir de entonces serían a Suráfrica haciendo de correo y de escudo humano, pues sabía que su vida tenía nulo valor para ellos excepto para delinquir. Supo lo que era vivir sin reglas legales y sentirse al borde de la muerte en cada viaje si no cumplía. Él no quería esa vida. No la quería y tenía que ir contra corriente. Sus principios destrozados por una mujer con la que ni siquiera se veía. Era tan humillante... Si su familia lo supiera, sus amigos, los que habían creído en él como una persona en la que fijarse podrían. ¿Dónde estaba Aniano aquél muchacho, aquél doctor en física y química de renombre internacional?
     Supo de amenazas, palizas, embustes y por fin, pobreza. Ya nadie le dio trabajo después de ocho años de cárcel. No quiso pedir ayuda a sus padres tan indigno se sentía. Ni siquiera se llegó a verlos olvidando que su madre sufriría por su callada y desconcertante ausencia y las calles de su ciudad, sin culpa, fueron su ingrato refugio durante varios años. Desmañado, flaco, mal vestido, mal comido, supo lo que era ser mendigo y a las muchas incomodidades de su desafortunada situación hubo de añadirle de nuevo el miedo, esta vez no a los mafiosos del tráfico de diamantes, a otros tan malos como ellos que disfrutaban con causarles daño solo por no soportar el ver su miseria andando en las calles de las que se sienten dueños, los destierran de
jueves, 23 de enero de 2014 0 comentarios

Y si no Mueres...




 Y si no Mueres...


     Si por naturaleza no eres guapa
no vivas afligida o atormentada,
es tan solo una inocente jugada
de la vida que a veces te atrapa.

      Solo de divertimento se trata,
pues te cuida y te desea admirada
por un amor leal, por siempre amada;
no quiere ser tenida por ingrata.

      No anheles una perfecta belleza
                                                                   buscada por infelices mujeres                                                   
luchando contra la naturaleza,
que sobre cualquier arreglo vencerá
y, si no mueres, a vieja llegarás
dando igual haber sido guapa o fea.


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domingo, 19 de enero de 2014 0 comentarios

Sensated



Sensated

      Hay personas que se amargan con la edad
sin entender que, cada estación su fruto obtiene
para deleite de cualquiera que deleitarse merece
con la sola ofrenda que generosamente, pura bondad,
florece, crece, madura y en hermosura a la vista se ofrece;
no ya digamos cuando dadivosa, nos llega al paladar
cada cual con su aroma, su sabor, elaborados por el sol
que a cada una mima con cuidado y con mucha dedicación.
  Y las frutas son como son y duran su tiempo estipulado
 sin lloros ni lamentos y así sucede con los seres vivos,
sean robustos árboles, bellas flores o magníficos animales;
 todos con su cometido cumplen sin pedir más al Dador.
Esto conlleva decir que el ser inteligente nos daña la mente
y desvariamos con pueriles cosas tal como es que el tiempo
no nos haga crecer, madurar y con suerte, envejecer.
      Quien se inquieta por este hecho muy sensato, no es,
ni apreciar la vida ha sabido, pues, que mayor dádiva


a la que aspirar se pueda es uno y otro, y uno más amanecer.
lunes, 13 de enero de 2014 0 comentarios

No Lastres en mi Vida



     No lastres en mi vida

                         
        Quiero vaciarme de todo
     lo que actúa de lastre en mí
     y me impide emerger
     a la superficie de mi vida.
        Contigo podía nadar contra corriente;
     sumergirme en lo profundo de mi ser
     y sentir que mi existencia era liviana.
     Contigo supe lo que era la libertad.
     La libertad de elegir
     y elegí a tu lado ser feliz;
     y el invierno aposentado en mi ánimo
    tornóse en primavera,
     ya nunca sentí el frío de la soledad.
     No sé qué sentimiento me invadía,
     no era uno, era una mezcla indescriptible
     que a tu lado actuaba en mí.
     ¡Ay! Amor. Sí. Eso era lo que sentía...
     Sí. Lo afirmo, eso era;
     lo que exaltan los poetas y los místicos.
       ¡Ay amor! si llegaste a mí,
     si fui tu elegida un día...
     ¿Cómo fue que me olvidaste?
     ¿Qué hice mal? ¿Qué causó tu enojo?
        Hoy estoy desprendida de otro sentimiento;
     despojada y libre para ti.
        Ayúdame amor; si permanezco en el abismo
     te perderé por siempre y me perderás.
     Vuelve amor, me he vaciado para ti.

     
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Invierno (Algo de prosa)


  

                                                                   Invierno                                    


     Ha llegado el tiempo frío una vez más para hacerse protagonista de mi breve historia acontecida a mis queridos amigos de los deportes de nieve, también montañismo, pero si la montaña se atavía de blancos y tenues tejidos, delicados cual pétalos de rosa, el deporte afín a ella, se convierte en una "ventura" apasionante que solo ellos nos pueden transmitir, eso sí, precisarían atesorar un delicado y extenso lenguaje para poder hacernos comprender el porqué de su apasionado encuentro con la nieve que para gran parte de sus admiradores se convierte en poesía.
    Poesía. Es cierto. A todos nos encandila verla tras los cristales al abrigo de nuestra confortable casa cuando transforma la vista que vemos habitualmente. Se siente regocijo y en muchos casos nostalgia de aquellos lejanos tiempos en los que de chiquillos nos echábamos a la calle a jugar con la nieve sin sentir el frío en nuestras manos hasta que ya, de nuevo en casa, nos dolían mientras iban recobrando su temperatura poco a poco. En cierta manera casi todos fuimos amantes de los deportes de invierno como se dice ahora.
    Entonces no teníamos el aluvión de reportajes de que hoy disponemos para ser espectadores de las atrevidas pruebas deportivas que nos ofrecen y asombran.
    Así mismo es un deleite admirar las piruetas casi increíbles que realizan los patinadores, hombres y mujeres, a veces juntos y otras, solos en la pista. ¡Cuántas horas de entrega y entrenamiento arrastran todos sus músculos para conseguir esas figuras que más tarde exhibirán durante unos minutos, breves, donde se les dará una puntuación que esperan con el corazón en la boca¡
    Cada año mejoran estas presentaciones y por tanto el esfuerzo por todos realizado, el cual, para la mayoría no es recompensado. Es tan difícil llegar a las pruebas finales a las cuales, solo acceden los mejores clasificados y hoy en día cuentan incluso las milésimas.
    Los espectadores también sufrimos un poco por ellos; cuando alguno se cae, ya sea en la pista de hielo, ya sea en las pendientes de las montañas acondicionadas para efectuar deslizamientos y habilidades que cada año aumentan con nuevas cabriolas que nos abren la boca de emoción a los que somos amantes de los deportes.
                                En fin, que el invierno es una estación esperada con mucha expectación para quienes dependen de sus                        fríos y nevadas para subsistir, como otros esperan ansiosos al calor por la misma razón.
    Los que no somos ni hemos sido deportistas bien hacemos en reconociéndolos su ejemplar voluntad y esfuerzo.                                                                                                          29  Nov. 2013                                                                                                         
                                                                                                                                                                                                        



viernes, 10 de enero de 2014 0 comentarios

Goza de la Vida



Goza  la  Vida

Goza de la vida cuanto puedas
pero no te aferres a ella como un fin
porque, inexorablemente, ha de llegar un día
en que ésta, impiadosa, te traicionará.
En defensa, dirán muchos, de vida es ley,
mas... ¡No! Te digo yo, pues lo es de muerte.
Palabra sí tiene, eso sí, tiene su fin anunciado,
por ella sabido, mas a ti no te lo da a conocer;
es por eso aviesa y desalmada, pues no te la regala;
solo te la presta para a su antojo, recuperarla.
La vida, esa vida tan preciada, de ella misma te despoja
y presintiendo ese momento, no la puedes degustar
en toda su magnificencia pues cobardes somos
y, en pensando en ello, no la disfrutamos en su totalidad.
Solo los muy fuertes frente a ella la desafían
y valientes ante ella se plantan, obviando la realidad.
Bueno. Eso pretenden, pues aún siendo muy racionales
razón a nuestro sinvivir no son capaces de hallar.
Bien. De todos, esto es sabido y es por eso que os conmino
congéneres a mi afines, mientras podáis... no la dejéis de gozar.  
                                                              
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jueves, 9 de enero de 2014 0 comentarios

Compromiso



  

 Compromiso



        Valle florido, ladera verde,

una vereda enguijarrada

conduce a la casa 
que a mí me albergue.
        La ciudad inhóspita ya me dolía,
que doliente tengo el alma mía.
        Te conocí en la calle paseando un día,
lozana, fresca, pura, hermosa...
        El olor del campo en ti seguía
y, pasaste ante mis ojos, no lo creía,
como una aparición que salvarme quería.
        Me miraste y viste que yo lo hacía.
        Tu cara ruborosa saber qué hacer, no sabía.
        Temblaban tus manos como una hoja.
        Te quedaste muda, inmóvil cual estatua,
y así debí quedarme yo, que tiempo pasó
en el cual nada sentía, solo miraba,
y frente a mí te veía casi sin verte,
pues la emoción, sentir mis sentidos, no consentía.
 
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