miércoles, 30 de julio de 2014 0 comentarios

Obra Viva



Obra  Viva


      Presiento que estoy inventada,
que anteriormente he vivido;
mil sabores he sufrido
 en otra vida prestada.
      Mas, aunque sea repetida, 
quiero seguir el camino
que me indicaba el destino
mientras era dibujada.
      Tanto da si soy un lienzo
o una bella partitura,
lo cierto es que estoy aquí.
      Si soy un pobre intento
en alguna mente en calentura
yo digo: Soy tu ente feliz.
      Aunque irreal me siento
es tan grande mi cordura
que no me decido a partir.
      Y si en algún manifiesto
soy declarada intrusa, 
afirmaré que aquí nací.


*********

domingo, 27 de julio de 2014 0 comentarios

El Tiempo que Pasa


        
Tiempo  (el que pasa) 
        

  Tiempo indemne ¿por qué me acusas? 
  Siendo tú tan traicionero, insincero,
parcial, malvado, incumplidor...
  Me prometiste juventud eterna,
belleza exuberante, mirada fulgurante,
atractivo sin igual.
  Cual hermosa diosa, dichosa,
en una vida constante, vibrante,
de parangón incontestable.
  Jamás en mi se hallaría rival
en ninguna faceta vivida,
en cualquier experiencia corrida,
en todo el frenesí vital.
  Y así, en ese convencimiento
he crecido, he vivido, he soñado
en todo el tiempo transcurrido,
segura de mis cualidades,
duraderas, más; inmortales.
  Siempre ellas me acompañarían
a lo largo de mi vida,
sábado, 26 de julio de 2014 0 comentarios

Estructuración



Estructuración


      El mundo está sabiamente estructurado
mas, eso no significa que lo esté perfecto
pues, aún el más sabio hombre de la tierra yerra,
cometiendo infinidad de incomprensibles errores
de los cuales tal vez ni se aperciba, ni repare
en cuánto desconcierto de sus acciones se derivan,
sin pretensiones, tan solo por sus imperfecciones
que las posee, aunque ni se lo llegare a plantear
si capaz fuera de centrarse en ello en un arrebato racional.
      Todo lo creado puede saberse soñado por tal
en un grado de engreimiento colosal.
      De este modo cada cual procede sabiéndose a sí mismo
inigualable, irrepetible en medida sin igual.
      Así sin darnos cuenta avanzamos por esta vida,
descuidados sin medida, creyéndonos ser cada uno especial,
y en esta creencia transitamos cada día aún en ello sin reparar,
pues... ¿se repara acaso en lo evidente?
      Nos miramos unos a otros sabiéndonos semejantes
pero viéndonos superiores a quienes dejamos atrás
en nuestro diario caminar o a quién nos rebase, tanto da;
ellos son de otro “montón” en el que nosotros no estamos
ni estaremos, ni estuvimos nunca, somos los “únicos”
y lo bueno, lo asombroso, es que esto es verdad.
viernes, 18 de julio de 2014 0 comentarios

Obsesión (Algo de prosa),


                                                                
                                                                  Obsesión
   

       Era bella como lo había sido su madre y al mirarla le traspasaba el alma de dolor que se volvía más lacerante a medida que ella se hacía mayor. Un día mirándola en el reflejo del cristal mientras se arreglaba las uñas ajena a la observación de su padre, sintió un dolor punzante y, esta vez, físico, que le cortaba la respiración. Ladeado, medio tendido en el sillón se sentía morir mientras ella, absorta en su tarea, permanecía ignorante de la situación que se desarrollaba a su espalda. Un entrecortado ronquido surgió de la garganta del padre el cual al fin cayó al suelo. Fue entonces cuando ella se volvió alarmada y, al verlo tendido en la alfombra acudió presurosa a su lado. -¡Padre!- exclamó angustiada y, postrada en el suelo junto a él le palpaba el cuello en busca de su latido vital al tiempo que gritaba pidiendo ayuda.
       Cuando llegaron los servicios del S.A.M.U.R en una desesperada batalla contra la muerte lograron mantenerlo estable lo suficiente para trasladarlo al hospital donde, afortunadamente, pudieron darle el tratamiento adecuado para que después de la delicada operación a la que le sometieron, el hombre “renaciera a la vida” según le decía un cirujano a la joven horas después.
       Ella no se separó de su lado en ningún momento una vez que fue llevado a la habitación. Cuando el enfermo abrió los ojos y giró levemente la cabeza vio a la que en ese momento creyó ser su mujer y le hablaba con voz apenas audible y con la angustia reflejada en el rostro. La hija escuchó paciente el susurro de su padre muy cerca de él y se dejó llamar Laura, y se dejó querer por el que pensaba ser su marido, y le correspondió cómo si su apasionada esposa fuera meciendo sus grises cabellos y apretando su mano en la suya infundiéndole ánimo, prestándole parte de su fortaleza a pesar de que sentía que a ella le estaba faltando; se ahogaba y necesitó apartarse de él por un momento para respirar.
       Pasó a su lado largas horas hasta que estuvo lo suficientemente bien como para levantarse y recorrer los pasillos en espera del alta que lo devolviera al confort de su casa.

     Esperó inútilmente la aparición de su hija a la mesa ese primer día en el ansiado hogar y siguió esperando, hasta que se convenció de que no volvería más. En lo sucesivo su compañía fue su mayordomo y su perro.  
                                                                                                                                                         
*****
 
;