martes, 30 de julio de 2013 0 comentarios

Voluntario


Voluntario

Quería ser voluntario, voluntario de la vida,
de la vida regalada para regalar a muchos 
acciones bienintencionadas.
Sabía de tantos problemas, angustias por vidas pasadas
por el desarraigo del hombre hacia otras buenas almas.
Fatiga, dolor sin límite por guerras no declaradas
                                       de odios, crueldades, rechazos, a personas inocentes                                             por otras gentes malvadas.
Y guerras con pleno significado matándose cruentamente
unos a otros con saña; motivaciones reales o falsas,
pero siempre innecesarias:
sábado, 27 de julio de 2013 0 comentarios

Adaptación Prioritaria ( va a ser al momento)


                                                            Adaptación Prioritaria

                                                Una hermosa niña al ordenador sentada
con manejo hábil maneja el programa.
Tiene mucho donde elegir, la mañana pasa
y se enfrasca en determinadas opciones,
cualquiera le sirve, para entretenimiento
o aprendizaje, que varió el momento,
que cambió el sistema para consultar
diversos conocimientos y nuevas comunicaciones.
Con la facilidad táctil de sus dedos
los pone en marcha y su mente en ellos manda.
¿Dónde quedaron los juegos en la calle?

viernes, 26 de julio de 2013 0 comentarios

Quiero dejar Huella tras de mí



                                                  Quiero dejar Huella tras de mí                                                   

Quiero dejar huella tras de mí.
No me conformo con diluirme en el entorno
como una nube lo hace en el cielo, 
cuando ya está carente de su elemento.
Es privilegio de muy pocos
permanecer en el recuerdo activo de los vivos;
lo sé, lo acepto, lo comprendo,
pero de personas es tratar de superarse 
y, eso deseo, elevarme por encima de mí misma
y que algo de mí permanezca:
etéreo, volátil, intangible...
pero que sea percibido por la gente
como un halo refulgente
que envuelva su cuerpo y sus sentidos,
inalcanzable, pero presente y presentido.
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Amor Divino, Amor Humano



   Su Primer Amor

¿Dónde estás amor que te busco inútilmente?
¿Dónde te escondes, acaso no quieres que te encuentre?
Y... ¿Cuál es la razón si amor nos prometimos?
¿Qué hizo que de mí te alejes?
Un amor más fuerte, dijiste.
¿Quién puede amarte más que yo?
¿Quién posee un amor tan inefable?
¿Dónde lo has descubierto?
Dímelo, que yo también hallarlo quiero
porque no quiero perderte y siento que te pierdo.
En qué momento te dejé detrás de mí
sin apercibirme de que ya no me seguías.
Cuando me volví y a mi lado no te vi 
me angustié y te busqué desesperadamente,
y, del mismo modo en tu búsqueda prosigo
agotada de cansancio y de desánimo.
jueves, 25 de julio de 2013 0 comentarios

Desarraigos


                                       
Extranjeros

Buscaban una vereda que llevarles,
llevárales a un lugar lejos de su desgracia.
Caminaban, caminaban y al lugar de origen
una vez y otra regresaban.
En un círculo su vida giraba 
y no hallaban salida que a algún sitio arribaran.
Que no había lugar para ellos.
Que ningún rincón les amparaba.
Que estaban proscritos y nada ni nadie los cobijaba.
No saben el porqué ni se lo preguntan
tan ignorantes son de lo que les pasa.
Solo asombro reflejan sus caras a quién se digne mirarlas,
que pocos son, que al hacerlo temen a su vez ser señalados;
que hay gentes muy buenas
pero también hábelas muy, muy malas.

miércoles, 24 de julio de 2013 0 comentarios

Superación




Superación

Saciada de improperios y voces.
Saturada de actitudes feroces
quedéme, y refugio busqué en tranquilos lugares 
vírgenes, libres de vecindarios dispares.
Una gruta en la ladera del monte acariciada por el mar
cuando juguetona la luna lo hace saltar.
Por la orilla de la playa acompañada de pececillos paseo
que cosquillean mis pies, mientras pienso en pasados desvelos.
Lo que fuí en mi infancia, mi adolescencia gozosa
que el amor de jovencilla transformó en otra cosa.
martes, 23 de julio de 2013 0 comentarios

Actual / De gallegos. (Lo que salga; va a ser al momento)


De gallegos / Actual

De pequeños a la escuela, si quieren, o no les apetezca;
nadie les pregunta nada, carecen de opinión
puesto que son pequeños y nuestros son;
además lo dictan las leyes, no hacerlo...cualquiera;
si no lo hiciereis ya sois por siempre unos padres irresponsables,
para eso los gobernadores tutelan.
Pasan años y años, insufribles para quienes no gustan de la escuela
y eso es el principio, que después, otras clases les esperan.
Vengan libros, más, más, en sus jóvenes cabezas han de entrar
no literalmente, sino su contenido, claro está.
Muchos absorben sus conocimientos con entrega e incluso con pasión 
pero otros...qué suplicio, interminable parece, pero no, acaba al fin;
ya tienen su graduación: básica, diplomada o superior;
según cada cual haya podido elegir
o tal vez, no haya sido libre la elección. 
Padres y notas medias influyen en el camino estudiantil
que se supone los ha preparado para ser alguien en la vida
- también se dice algo pero tratándose de personas creo que lo primero suena mejor-
"Alguien en la vida" como si no fuéramos eso desde que en ella aparecemos,
pero todo está preconcebido por anteriores generaciones
y no pensamos, a veces solo nos dejamos llevar
por las normas de un país civilizado, tal es el nuestro.
Bien, pero... después ¿qué pasa?
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Lluvia de Estrellas


Lluvia de Estrellas

He visto una lluvia de estrellas
que del cielo a la tierra caían
y la gente entre sus manos cogían,
y al tocarlas, sus caras se transformaban
en gestos de amor infinito
y, arrobadas, las gentes quedaban.
Yo quise una alcanzar
y, al rozarlas, de mi mano escapaban
y me sentía impotente.
¿Por qué no yo si también soy gente?
Y una estrella, pilluela,
me miraba y reía insolente.
lunes, 22 de julio de 2013 0 comentarios

Préstame tus Alas


                                                     Préstame tus Alas                                              

Necesito volar y no puedo hacerlo.
Tengo que elevarme de la vulgaridad 
que rodea mi vida y mi comportamiento.
Necesito acercarme a los ángeles
y pedirles parte de su candidez.
Necesito transformarme que me pesa mi mezquindad
y no encuentro vereda que a la perfección me acerque.
Préstame tus alas pájaro, te las devolveré
cuando haya mejorado mi espíritu desde la distancia
que ponga entre el suelo y el cielo
donde no hay maldades, ni odios, ni rencores.
Como una rémora arrastro los míos
sin saber sacudirlos de mi proceder.
Soy fría, dura, impenetrable, y esto me asfixia.
Necesito el aire incontaminado que roza las nubes,
el agua incólume que en ellas se esconde,
que no cae a veces por no mancharse
en el ambiente viciado que cerca a la tierra.
Así mismo yo quiero de él escapar.
Préstame tus alas golondrina;
condúceme por los caminos del viento;
llévame a un limpio lugar 
donde encuentre de nuevo mi límpida mirada
de niña inocente, candorosa adolescente,
donde me sienta dentro de mi misma
que me parezco escapada de mi cuerpo
y metida en otro que distorsiona mi personalidad.
¿Cómo se puede cambiar tanto, ser tan diferente
que para reconocerte necesitas ver fotos antiguas
que reafirman que esa de la imagen eres tú?
No es el paso del tiempo quien huella tu cara
afeándola como periódico a merced del viento,
son tus sentimientos quienes arrugan tu gesto
y, para recobrarte no existe potingue alguno.
Solo un cambio interior puede devolverte
parte de tu pasada belleza poniendo en tu cara
 de nuevo el reflejo de la alegría y de la ilusión.
Necesito elevarme de mí misma, que soy mi enemiga.
Si yo no me quiero ¿Quién podrá hacerlo?
Águila, préstame tus alas y tu fuerza;
te las devolveré un día, el de mi resurgimiento.
Caminaré de nuevo por el asfalto sin desdoro,
cruzando mis miradas con otras cargadas de amor.
Que me pesa el resentimiento ¡Qué peso enorme!
Me encorva la espalda, me encoge el corazón.
Préstame tus alas pájaro.
Prestámelas, por favor.

*****  
   




domingo, 21 de julio de 2013 0 comentarios

1 - Tras los Cristales / 2 - Primeriza


Tras los Cristales

¡Mamá! ¡Mira la luz del día!
dice la niña con alegría
mirando por la ventana,
en una cálida mañana de primavera...
No es la primera vez
-ni será la última-
que madre e hija
funden sus caras
junto al cristal
mirando el paisaje 
que desde allí divisan
ladera abajo hasta el trigal,
en una cálida mañana de primavera...
El paisaje es el mismo,
pero la madre, ya sola, 
con mirada triste añora
aquellos días felices, 
y, ladera abajo, junto al trigal,
una cruz rompe la armonía del campo,
ahora otoñal.
Otoñal es ya su pelo,
otoñal es ya su recuerdo...
¡Abuelita! ¡Mira qué gris está el día!
parece que va a llover.
En los ojos de la abuela
ya están lloviendo
 lágrimas de desconsuelo,
porque la nieta
está solo en su deseo;
que se fue la hija
dejando solo muchos recuerdos,
en una cálida mañana de primavera.

*****  

Primeriza

Rubio, ensortijado pelo.
Ojos de no se sabe qué color
porque solo reflejo de luces se ve en ellos.
Piel de melocotón
que envidia causa a este fruto
delicioso de las tierras de Aragón.
Ni el más perfecto gorgeo
del más lindo pajarillo
se iguala a tu balbuceo
y al chupeteo de tus dedos.
Embelesada estoy mirándote
y mi dicha ¡ni me creo!
Tú mi preciado tesoro;
tú has abandonado mi cuerpo
para hacerme la persona más feliz,
la más amada, la más gozosa,
que madres en el mundo hay muchas
pero ninguna lo es tuya.
Tú eres mi bebé querido, 
el que Dios para mí ha elegido.
Voy a cuidarte... ¡ni se sabe!
que todos mis mimos son únicos,
que todos mis arrullos son nuevos,
como si tú, bebé de mi vida 
hubieras sido el primero.
Que el parto se ha inventado en mí.
Así de tonta me siento. 

 *****
viernes, 19 de julio de 2013 0 comentarios

Sequía


  (Alegoría de un Amor)

Ya es tarde para recoger el fruto.
El terreno nunca fue bueno pero el árbol fructificó.
Sus raíces eran fuertes y hallaron alimento para él y aún fue hermoso.
Dio fruto jugoso y bueno y presumía de su prestancia.
Aquí estoy -decía- ufano a sus dueños
aún sabiendo que estos no se ocupaban mucho de él.
Era agradecido y lucía su hermosura;
hacía gala sin desdoro de sí mismo
y, se enfrentaba a la penuria de su vida con arrojo,
con valentía superó adversidades.
La sequía se fue haciendo más y más intensa y el árbol,
imperceptiblemente casi, empezó a languidecer.
Pedía auxilio y sus amos no lo escuchaban;
estaban demasiado ocupados en sí mismos
y de disfrutar del fruto que obtenían,
sin pensar, necios,que en no cuidándolo,
éste, irremisiblemente se acabaría.
Su copa ya no se hacía tan hermosa como en anteriores primaveras,
pero, aún conservaba parte de su esplendor;
el fruto en cambio poco a poco escaseaba
y llegó un momento que se agotó.
Sus amos no se enteraron, no pensaban en él,
pero, un día, rememorando, se le acercaron
para llenar sus cestos de sabroso fruto.
Ante él, parados quedaron, mudos,
apenas hojas, escasa ramas, frutos nulos.
¿Pero qué haces? ¿Dónde está tu fruto?
¿No ves que nos apetece? ¡Perezoso!
El árbol los mira impotente.
Él no comprende que le reprochen su agonía.
Ha luchado tanto por sobrevivir...
les gritó, les suplicó, y no halló respuesta.
Solo, se enfrentó a su solitario destino  
y les ofreció su fruto hasta que estuvo yermo.
Ha sufrido toda clase de avatares.
Ha resistido estoicamente por seguir perteneciéndolos;
ha llorado y nadie ha escuchado sus lamentos.
Los ha echado en falta y se cansó de esperar que vinieran a él.
Y ahora, ahí están, junto a su tronco
contemplando su ruina y reprochándole
y, en su agonía se debate ¡Os he querido tanto!
Me duele tanto no seros útil ya; perdonadme, no he podido hacer más.
Desventurado. Aún carga con una culpa que no es suya
en un emotivo acto de generosidad.
El amo y el ama se miran.
Sin hablar se culpan mutuamente.
Cada uno quiere gritarle al otro:
Tuya es la culpa ¿por qué no lo cuidaste?
Pero callan porque de su desgracia han sido cómplices.
Silenciosos permanecen mirando a su árbol, herido ya de muerte.
Abrumados se sientan a su escasa sombra.
Uno piensa ¿Qué puedo hacer para salvarlo?
El otro: "Ya salvarte no quiero, solo olvidarte".
Pero está tan triste y desvalido... ¡Cuánto duele!
Anochece. Se levantan. Secan sus lágrimas.
Vuelven a su "hogar" separados, les duele arrimarse,
tan culpables se sienten de su abandono.
El árbol impotente los ve alejarse.
Mudo y solo queda nuevamente
y así morirá, como ha vivido casi siempre,
y eso no es lo que más le duele; lo que le sobrecoge y desgarra
es verlos marchar sin sus cestos 
que vacíos yacen a los pies de su tronco,
trayéndole tantos recuerdos de su vida plena...
El árbol espera que termine su agonía sin saber que en ella no está solo,
que quienes no le supieron cuidar a su vez están también agonizantes.
Se esfuerza por mirar una vez más
y, en la lejanía ve dos sombras.
Serán ellos. Es su último pensamiento.

*****

lunes, 15 de julio de 2013 0 comentarios

Compromiso


                                                                          Compromiso
                                                                       
                      "Valle florido, ladera verde,una vereda enguijarrada
conduce a la casa que a mí me albergue"
La ciudad inhóspita ya me dolía,
que doliente tenía el alma mía.
Te conocí en la calle paseando un día,
lozana, fresca, pura, hermosa...
El olor del campo en ti seguía,
y, pasaste ante mis ojos -no lo creía-
como una aparición que a salvarme venía.
Me miraste y viste que yo lo hacía.
Tu cara ruborosa saber que hacer, no sabía.
Temblaban tus manos como una hoja.
Te quedaste inmóvil, muda cual estatua,
y así debí quedarme yo, que tiempo pasó
en el cual nada sentía, solo miraba,
y frente a mí, te veía casi sin verte,
pues la emoción, sentir mis sentidos no consentía.
Por fin caminaste, despacio, sin quererte alejar
y yo no podía seguirte para evitar
perderte en la ciudad enorme y fría.
Mis pies mi deseo de andar no obedecían,
y de mi garganta voz no salía.
Quería gritar: ¡Espera! ¡Voy contigo! ¡Para! ¡Escúchame...!
Y mi boca muda permanecía.
Casi te pierdo entre la gente
que ajena a todo iba y venía.
Y de pronto, eché a correr para alcanzarte
y a tu lado me puse, jadeante.
No dije nada, me miraste y comprendiste.
Sobraron las palabras, sin promesas
ya estábamos comprometidos.
Tengo que irme; subiste al estribo;
te tragó la enorme boca del autobús.
Puse mis manos sobre el cristal
queriéndote retener, pero rodasteis
en el asfalto y allí quedé.
Me sentí impotente, desesperado,
cuando un papel cayó a mi lado.
Lo cogí y retuve en mis manos
porque de las tuyas había volado.
"Valle florido, ladera verde,una vereda enguijarrada
conduce a la casa que a mí me albergue"
Ya estoy llegando.
Sale a mi encuentro, me está esperando.
No nos decimos nada.
Nuestro compromiso de amor
es nuestro testigo mudo, leal, firme, profundo...
Ahora me siento renovado 
en este lugar que me ha albergado.
"Valle florido, ladera verde..." 

*****


                    
viernes, 12 de julio de 2013 0 comentarios

¿Superiores o Inferiores?


¿Superiores o Inferiores?


La vida es pura porquería.
envuelto en ella naces,
envuelto en ella creces
tus primeros días y más.
Si eres afortunado 
 de nacer en país civilizado,
puedes asear tu cuerpo
y verte libre de ella por algún tiempo,
pero, inexorablemente,
vuelve una y otra vez 
a lo largo de todos los días de tu vida.
Y, partiendo de este principio...
¿por qué tanta fatuidad, tanto orgullo,
engreimiento, ambición o altanería?
Por no citar otras "cualidades"
que anexa van a nuestras vidas,
que por ser demasiado fuertes
en mi escrito no hallan cabida.
Somos humanos, ya sabemos;
"animales superiores" ¿cómo no?
viernes, 5 de julio de 2013 0 comentarios

Huella


Huella

¡Hola! Saludo a la soledad de mi casa
que no está sola.
Tu presencia por ella pulula;
intangible.
Pero no tanto que yo no pueda percibirla.
Acompañas mis vacíos de espíritu
cuando me siento "vana"
y llenas mis espacios repletos
de ilusión y de añoranza.
Tu muerte y mi vida confluyen.
No cuenta el tiempo para el amor.
Si empieza nunca acaba.
Si acabara, no habría existido;
huella no dejara ni para el olvido.
miércoles, 3 de julio de 2013 0 comentarios

1 - Cuentaestrellas / 2 - Qué Era /

                                                         
1- Cuentaestrellas

He visto caer una estrella mientras las contaba
que dormirme no puedo si me falta alguna
y no pasa noche sin que no lo haga.
Salgo vagando en la noche, envuelta en la seda
que para acariciar mi cuerpo mi madre bordara,
y, tras de mí, pedazos de ella dejo engarzados
en los cientos de ramas, de abrojos, de espinos,
que no he de volver a mis sueños sin antes hallarla.
Estoy agotada, no la encuentro y las fuerzas me fallan.
Me vence el cansancio y mis párpados sella.
Algo roza mi cuerpo; algo me arrulla al alba.
Siento suavidad en mi piel, tibieza en mi cara.
Abro los ojos embelesada, está junto a mí
meciéndome, paréceme un cuento de hadas.                                            
Y la veo elevarse, alejarse. 
¡Llévame! Le grito.
No sé si me oye. Lentamente regreso a la casa

*****

2 - No era noche, no era ocaso,
no era oscuro, no era alba.
No era mañana ni tarde.
Era un momento de amarse.
No se mide el tiempo 
cuando dos cuerpos se abrasan.
No era ocaso, no era alba.
Amor sin medida. Eso era.

*****
lunes, 1 de julio de 2013 0 comentarios

1 Pensando / 2 Vivencias /




 
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