martes, 23 de julio de 2013

Lluvia de Estrellas


Lluvia de Estrellas

He visto una lluvia de estrellas
que del cielo a la tierra caían
y la gente entre sus manos cogían,
y al tocarlas, sus caras se transformaban
en gestos de amor infinito
y, arrobadas, las gentes quedaban.
Yo quise una alcanzar
y, al rozarlas, de mi mano escapaban
y me sentía impotente.
¿Por qué no yo si también soy gente?
Y una estrella, pilluela,
me miraba y reía insolente.
-No somos a ti destinadas,
no a manos manchadas.
-Las tengo limpias, míralas.
-Míralas tú, en ellas marcadas
quedan las huellas de males
que no has perdonado.
-¿Cómo puedes saber...?
-Yo no, pero sí quien nos envía.
Si de una mano resbalamos 
a su dueño abandonamos.
Ese es nuestro lema y mandato.
Sumida en mi silencio quedé;
quería una y no sabía qué hacer...
Llegué a la casa jadeante,corriendo,
y allí estaba él, llorando, sufriendo...
Te perdono, te perdono,
tú eres malvado y yo despiadada;
te perdono y perdóname.
Cogidos de la mano corrimos
al lugar de la lluvia dorada.
Demasiado tarde. Ya nadie quedaba.
Miramos arriba y ni rastro de ellas había;
solo una masa incolora el cielo ocupaba.
Pero entonces nuestras manos estaban unidas.
Con eso bastaba.

*****


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