domingo, 28 de diciembre de 2014 0 comentarios

Sin Precio (Algo de Prosa)



                                                                   Sin   Precio


              Acaba de comenzar un nuevo y maravilloso día, así es como debo tomar todos los que a partir de ahora me lleguen, regalos magníficos de los cuales no he de desperdiciar ni unos pocos minutos, bueno, tal vez algunos escapen de mi control, esos que se pierden en somnolencias imposibles de controlar, pero han de ser los menos, así que he de andar lista para aprovechar al máximo mis días pues ya no tengo la perspectiva ni la esperanza de que sean muchos; mi ocaso ya tengo anunciado y no me ha de causar lamento sino contento puesto que llena estoy de fe, espero en paz reencontrarme con los míos en esa otra vida prometida.
                Me hallo serena y dispuesta gozando cada nuevo amanecer, como si para mí se realizara una nueva alborada y es que así es; cada nuevo día es un regalo magnífico que el Señor nos ofrece y si no fuéramos capaces de apreciarlo no mereceríamos vivirlo.  
                La vida parece ser con una longevidad infinita cuando somos niños jugando alborozados en la calle como antaño sucedía. No nos preguntábamos que sería de nosotros al finalizar la noche de nuestros juegos y fantasías que, al dormirnos, en otros sueños se convertían. A veces los compartíamos con los demás riéndonos con los caprichosos sueños acontecidos durante la sosegada noche que como a niños inocentes  sucedían, para olvidarlos pronto al comenzar con nuevos juegos en paz y alegría.
               Aquellos momentos cargados de magia e ilusión nos fueron abandonando a la par que nuestro cuerpo en adultos se convertía y así, nos fuimos distanciando unos de otros, día a día, casi sin darnos cuenta de la distancia que el tiempo y la vida nos imponía.
               Y hete aquí, que como si salto de funambulista rápido y vertiginoso hubiéramos dado a través de la vida, nos hallamos hoy aquí, teñidos de canas sin intervenir en ello ninguna treta artificial de profesional de cosmética o peluquería.
jueves, 18 de diciembre de 2014 2 comentarios

Mimetismo (Algo de prosa)


                                                                      Mimetismo

   Lo miro constantemente y no me canso. Cojo sus dedos frágiles y suaves entre los míos mientras contemplo   su cara de ángel, así pienso que éstos deben ser.  Esa frente lisa acariciada por dorados rizos de pelo. Las pestañas cerradas guardando sus ojos verdes     abatidos por el sueño. Su barbilla redondeada recortando su cara con ese hoyuelo en su centro que la           dulcifica. Me fijo en la nariz, respingona, anunciando su futura decisión en la vida, al menos eso me parece.     Su   boca, dibujada con la perfección del mejor artista que hace posible unos labios casi imposibles fuera       de sus   pinturas. Las orejas, igualitas las dos. Nadie hallará diferencia alguna en ellos.
   Miro al fin el conjunto de su cara y me extasío en la contemplación de su belleza. Le paso la mano suavemente por un moflete gozando la suavidad de su cutis aterciopelado, rosado y, se vuelve al notar el roce áspero de mi mano rugosa. No quiere que nada perturbe su sueño ni yo deseo molestarlo pero, se me hace insufrible la espera. Pronto habrá de comer y solo ansío tomarlo en mis brazos.
   Cuando al fin lo hago, siento que es a mi hija a quien llevo conmigo ¡Es casi como su calco! pero... es el hijo de ella. Es por eso que lo quiero tanto.

                                                                       *****
miércoles, 17 de diciembre de 2014 2 comentarios

Es la Vida 6º ¿Quién Quiere un Mañana teniendo un Hoy?



¿Quién quiere un Mañana teniendo un Hoy?

Hoy es el día más hermoso de tu vida,
no se va a repetir, no lo malgastes con minucias
que conducen a nada y nada no es ni bueno ni malo, es pérdida;
pérdida de algo que hoy te pudo hacer feliz
y que ya nunca podrás recuperar por ignorarlo.
Ignorar la maravilla de hoy es absurdo, va contra la inteligencia.
Sé racional y escoge lo mejor entre lo que escoger puedas
pues no siempre tendrás la ocasión de poderlo realizar.
Hoy eres libre para ello y mañana... ¿y si no llega o no lo alcanzas?
¿Y si no tienes la oportunidad de arrepentirte o enmendar tu error?
Hoy es largo para sufrirlo y breve para gozarlo, pero es único;
tan cierto como calienta y luce el sol y lo hace para ti. Ámalo.
               Cierra los ojos a la noche con la sonrisa de la felicidad.                          

*****
lunes, 15 de diciembre de 2014 0 comentarios

Vanal




                                            VANAL


   Vivir para amar.
   Amar para vibrar.
No quiero sufrir, deseo gozar.
   Evocar dulces momentos
de delicado amor, otrora,
y hasta ahora, solo amor
habitando en ti
para una vida plena, feliz,
así es como te lo prometí
y así me lo haré cumplir.
   Ningún triste recuerdo
en tu pensamiento se halle;
ningún negro sentimiento
albergue tu corazón
mientras a mi cuidado estés,
mientras de ti sea responsable.     
   A eso aspiro ayer y hoy
y mil mañanas que amanezcan
para yo cuidarte con esmero,
como mi bien preciado,
mi interés, siempre el primero.
   Si en tu caminar yo te fallara
mi vida vana fuera
pues... para qué existo
si no es para complacerte,
para ofrecerte una vida placentera
en cualquier sentido,
en las diversas vivencias
que la vida ofrece
a nuestros pasos, firmes
o inseguros a través de ella.
   Ya sé que momentos malos
te han cercado, herido,
y al recordarlos aún te duelen;
a mi también, no los he rechazado.
Evitártelos no he sabido,
es por eso que tan mal me siento
y que ya solo deseo caminar contigo,
sin despistarme nunca en tu cuidado,
sin dejarte sola en ningún conflicto,
viviendo para ti y por ti
desde este preciso instante,
hasta que tu vida y mi vida
confluyendo, ya sea solo suspiro.

  
                      *****








martes, 9 de diciembre de 2014 0 comentarios

Del más allá

                                                               
                                                                 Del más allá

                                                        Mujer; en ti confío plenamente.
                                                        Tu mirada sin equívoco
                                                      delata sinceridad inmaculada.
                                                        Nunca mentiste ni engañaste
                                                      mas yo, sabiéndote inocente
                                                      de ti abusé, de obra, de palabra...
                                                        Fui cruel e irrespetuoso.
                                                      Te agredí con vocabulario soez;
                                                        una vez, otra vez y como insulto,
                                                      al nombre de tu madre recurrí.
                                                        Quería hacerte daño sin saber
                                                       por qué en mí ese maltrato
                                                       si en mi vida tú has sido
                                                       lo más digno a mí acontecido.
                                                         Me uní a ti en la flor de tu inocencia
                                                 que te dejaste arrebatar pues ya me amabas
                                                       y en mí confiabas plenamente.
                                                         No sospechabas el mal
                                                       que te acechaba agazapado en mí.
                                                         Que me quedaría solo, me advertías
                                                       y, aún estando tú a mi lado,
                                                       solo. Solo completamente. Así morí.
                                                         Ahora en la distancia cósmica
                                                       o lo que sea, clamo y te reclamo.
                                                 Este es mi infierno por el cielo que perdí.


                                                                            *****    
                                (En el más allá no cuentan los tiempos verbales)
                                                                              *****
 
;