miércoles, 9 de julio de 2025 0 comentarios
 
                                                                           COMPROMISO

   Hoy tengo una propuesta por mí impuesta y la he de completar 
dado que conmigo he de ser cumplidora y honesta.
No se trata de nada importante sino comprometido con quienes 
sus vidas de amigas comparten conmigo. 
No he de defraudarlas pues yo las he conminado esta mañana
 a realizar con más o menos ganas a cumplir con un trato de actividad
realizada tal como se la hayan propuesto, personal e intransferible,  
con absoluta libertad.
Los temas de libre elección que han de resultar sinceros, 
tal vez discretos, cuerdos o ligeros, interesantes o nimios por su condición.
Nada será importante o todo, no se sabe, dependerá de lo que cada cual aporte.
Puede ser tema inventado, real, recordado o elaborado al momento, 
todo cabe en este breve desafío. 
¿Primordial? Llevarlo a cabo antes que surja el rocío.
Ah, pues he aquí que ya lo estoy consiguiendo,
sin decir nada ni pensarlo ya lo estoy escribiendo.
Ni interesante ni original, tal como la propuesta era,
 vamos a ver ahora la contribución de las demás compañeras.
Me retiro del escrito solo para mí redactado 
pus va siendo hora de probar algún bocado.
Lo mejor de todo...Que a escribir he recomenzado.
Puedo hacerlo, sí. Estupendo para mí.
85 años tengo; aún es tiempo. Olé.

***** 
domingo, 28 de enero de 2024 0 comentarios

En un Pueblo Cualquiera (Relatito al momento)

 

                                                             En un pueblo cualquiera

 

   Juan solía decir a menudo que todos tenemos capacidades escondidas. ¿Dónde? Le decían sus compañeros de banco en la plaza, riéndose, y él callaba ante estas salidas archiconocidas de los compañeros de fatigas de ese ocio impuesto por las circunstancias de sus actuales vidas, las de tantas personas llegadas a esta edad, que para algunos  eran fatídicas y para otros benevolentes.

   Todos ellos habían sido trabajadores del campo en una u otra faceta.

   Antonio, cultivó verduras en su huerto y, poco a poco había ido agrandando el terreno con la anexión de algunas fincas dejadas de cultivar por sus dueños que, a su vez habían alcanzado la edad del descanso merecido; otros habían abandonado el pueblo en busca de diferente trabajo en la capital algo mejor remunerado que lo que el campo les rentaba o, simplemente, quisieron estar más cerca de los hijos que ya se habían emancipado hacía años y vivían holgadamente más o menos, de su trabajo en fábricas diversas u otras salidas laborales tal como hacerse policías o, incluso, la hija de Salvador que se decía, había entrado en política aunque esto nunca lo supieron con seguridad pues ninguno de esta familia volvió al pueblo; lo vendieron todo y no se sabía nada de ellos, de ninguno, cual si se hubieran ido a países lejanos de nombres extraños de esos de los que se ven en la tele en amplios reportajes.

   Estaba también Germán, buen vecino y amigo, siempre pendiente de si alguien necesitaba algo; las señoras mayores del pueblo que se habían quedado solas sabían que en realidad no lo estaban pues cualquier necesidad que tuvieran siempre él, solícito, se las resolvía ya fuera arreglar una cerradura, echar una paletada de cemento a esa grieta  rebelde que cada vez que llovía les quedaba de muestra junto a las ventanas o puertas o igualmente, llevarles compra del cercano pueblo más importante y, por tanto, con más recursos para las compras siempre necesarias; él tenía un utilitario que lo mismo servía para un paseo por los aledaños del pueblo en busca de algo de leña que como ambulancia en casos no graves, pero necesitados de ser atendidos por un médico especializado, tal como cuando llevó a Teresa que de una caída tenía un tobillo roto y se le puso como una sandía de inflado, allí permaneció hasta que a ella luego de horas fue atendida para acompañarla y devolverla a su casa. Después le llevaba la compra y hasta comida preparada por él.

   Y qué más da, les decía, si guiso “pa” mí igual me da echarle un poco más a la olla; eso es lo que

haría mi difunta Asunción que era lo más cercano a un santo.

   Mira César, decía a uno, que en la vida nunca se sabe, hoy puedes ser tú a quién haya que ayudar y es así como ha de vivir la gente que todos somos hermanos, ¿o no? El Señor todopoderoso es lo que quiere, que nos amenos y ayudemos y no andar con broncas y haciendo mala sangre a otros.  ¡Tan buena mi Asunción! Todos sabéis que es verdad lo que digo y, llegado a este punto disimulaba su emoción sacando el pañuelo y frotándose los ojos decía siempre: esta alergia…

   Fue un día muy triste aquél. Casi todos alrededor del hoyo en la tierra que había de acoger su cuerpo inerme, sobre el ataúd de Asunción que, extrañamente aparecía a los ojos de todos absolutamente pulcro, como recién estrenado y, ésto, atrajo la atención de todos los ojos que reflejaron asombro, mirábanse unos a otros sin que de ninguna boca saliera murmullo alguno.

   Al poco, el sacerdote llegado del pueblo de al lado, pues no había párroco en Valmoral del Pozo, y con la señal de la cruz y el hisopo del agua bendita dejado en manos de quien pilló más cercano comenzó el responso. Todos hicieron la señal de la cruz y se hizo un silencio reverencial sin importar si la gente asistente fuera creyente o no lo fuera.

   Germán merecía el más absoluto respeto de todos mientras de ciertos ojos escapaban también lágrimas compañeras de sentimientos acumulados en los corazones de esos buenos vecinos.

   Echando ya el agua bendita estaba D. Braulio, cuando el enterrador pidió permiso para inhumarlo y César, que asumió el papel de tal menester, asentía con la cabeza cuando una voz se hizo escuchar. 

   Todos permanecieron silenciosos mirando al recién llegado.

   Era el hijo ido del pueblo hacía ni se sabía cuanto tiempo transcurrido de aquél hecho.

   Todos dirigieron sus miradas a él y el sepelio quedó en suspenso.

   El cura con cara de apremio, pues tenía otros menesteres pendientes aquélla tarde fatídica en el pueblo, esperaba también callado.

   Arturo se acercó al sepulcro y miró por unos minutos el ataúd sin decir nada ni dirigirse a nadie.

   Todos, hasta los que no le conocieron de joven dedujeron que era el hijo vuelto. ¿Cómo se había enterado?

   Nadie supo nunca dónde paraba pues César nunca lo mencionaba en sus charlas vecinales.

   El hijo, luego de unos graves minutos hizo seña al sepulturero. Todos con emocionados, callaban.

   Se acabó el duelo y ninguno se atrevió a preguntarle nada mientras iba dejando caer la tierra, palazo a palazo, Jonás el sepulturero.

   Alguien dijo de pronto: “Ha sido Asunción.” Callaron aún más si poder se pudiere. Todos en su interior asintieron. Sí. Había sido ella, y el rumor se extendió allá lejos del pueblo.

   Con el tiempo quedó en la comarca el dicho de que Asunción era la santa de  la comarca, y… ¿Vaya sí lo creían?

 

                                                                            Alcalá  de  Henares                       28  Enero  2024

lunes, 15 de enero de 2024 0 comentarios

¿Qué puedo hacer?

                                       

                                                   ¿Qué  Puedo  Hacer?

      Qué puedo hacer, acabo de preguntarme pensando en lo que pensaba que es ni más ni menos en lo que respecto a amores me tiene tan descentrada pues, peor que no tener ninguno es tener dos a la vez y no saber cuál escoger.

     Es como si a Da. Inés de D. Juan de 

Zorrilla le asaltaran dos tentaciones  viniendo una de Jaime y otra de Julio. Si ya uno la perturbaba ¡en qué manera! cómo estaría la pobre si la asaltaran los dos al tiempo y en su azoramiento fuera incapaz de sostener su ánimo; se hallaría tan conturbada como una colegiala en sus primeros sentimientos hacia el chico que la aborda por doquier. Le piensa, le sueña, le añora, desea, sin saber aún lo que es el deseo, pero que se siente en la mente y en el cuerpo, es electrizante, quita el sueño y, se refugia la niña en el estudio o en cualquier otro quehacer, depende de la situación de cada una pero que cualquiera que sea el ambiente en que se viva se experimenta de la misma manera.

     No sé cómo será el sentir de los chicos porque por mucho de la memez esa de la igualdad, es muy distinto el hombre de la mujer, gracias a Dios creador de toda la naturaleza humana, vegetal, animal, material, cósmica y todo eso que antes y ahora se va descubriendo en un avance que a mí me asusta, es cierto, al pensar en lo que tendrán que vivir mis hijos, nietos, etc. y que yo no estaré para poder velar por ellos aunque sé que tampoco podría hacerlo; me consuelo algo pensando que no tuve abuelos y que mi vida la viví  sin ellos. Así será siempre y así ha sido, vamos siendo sustituidos unos por otros y el mundo no se para, tampoco la gente hasta no se sabe cuando.

     ¿Cuándo? Gran incógnita, incapaz nadie de averiguar y en lo que a nivel general no se piensa mucho, se vive en presente por eso se cometen tantos errores, la humanidad claro, en su conjunto, entre la cual hay diversos grados de responsabilidad a la hora de centrarse en el trato que al mundo y a sus gentes y otros seres se les da.

     El amor en general, grandioso, que se expande por el mundo en seres inferiores, aunque no conscientes y en humanos con toda la conciencia y exigencia que la naturaleza y la ética natural del ser humano nos da es el mayor arma que el mundo mueve para la general convivencia en la sociedad, en cualquier estatus en que ésta se desarrolle. Hay multitud de reglas establecidas más o menos conocidas en las que el amor se manifiesta: en algunas el amor es libre, natural, sin actitudes de conciencia preestablecida, la mejor a mi parecer, dado que la civilizada está por tantas reglas encorsetada que al amor asfixian no dejándole fluir pausadamente sin sufrimiento agregado al que en sí conlleva sentirse enamorado.

     Esto que estoy reflejando sin preparación previa no es ni más ni menos que lo que en este momento actual a un montón de personas les está pasando a lo largo, ancho y estrecho de este mi pequeño mundo pues, aunque dicen, según se demuestra que es grande, a mí se me está achicando por días, qué digo, momentos de reflexión y, declaro que solución no me está aportando ni el pensar ni el sentir, sigo viendo muy complicado mi caso, ¡qué cosas! pasarme esto a mí, ¿ahora? ¿En la vivencia actual?

     No creerlo por favor pues ni yo creo que me esté pasando. Sí, lo afirmo. Sucede. Sucede o…

 ¿Lo estaré soñando?  

                                                                 *****

                    .                                                                                                           -                                                                                                         .                                                                           Carmen la de Alcalá

                                                                            Pontevedra  20  agosto  2020                                            

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Denuncia (Al momento)


Denuncia

Señores del juzgado, admitan a trámite mi demanda pues quieren romperme.

Poseedora soy de aquestas tierras desde tiempo incontable perdido en mi memoria.
Diferentes invasiones y culturas me han invadido y yo, generosa las he admitido.
Sobre mi suelo han vivido, trabajado, engendrado, diferentes tribus, pueblos invasores a veces
derrotando, otras venciendo, imponiéndose unas a otras hasta perder su indiosincrasia, abatidos.
Con el pasar y pesar de sus luchas he sufrido lo indecible.
Me han saqueado, quemado, mi suelo teñido de sangre, de muerte, aniquilamiento de seres humanos
indiferentes al daño causado.
Unos sobre otros han prevalecido cambiándose ideas y costumbres, a veces con tiento, con crueldad 
 otras, con injusticia siempre que en las luchas unos vencen, mas, todos pierden.  
Luego de lustros, muchísimos, he tenido tiempos de más o menos paz y convivencia entre diferentes gentes avenidas a vivir y soñar que se acabaron las luchas, la ira, la supremacía de unos sobre otros y así transcurrieron tiempos de paz relativa, mas en convivencia pacífica.
En el corazón de la gente se guarda memoria de derrotas pasadas que empañan la trabajada prosperidad sobre mi suelo, trabajando, viviendo, soñando que hay amor, que hay cielo y, hete aquí, que aparece el orgullo, la envidia, el odio mamado en las casas por niños inocentes.
Me confunden la historia.
Surgen rencillas latentes, mentiras, infamias y yo, abatida quiero luchar y me siento débil.
Quieren romperme vilmente.
Estoy desgarrada de dolor; de nuevo me invaden; sin armas, sin sangre, con ignominia latente.
Me niego a romperme, no quiero, tengo derecho a defenderme, por eso estoy aquí hoy pidiendo justicia.
Mi tierra querida, mi Patria venerada... Por traidores, no se vende. 
   


viernes, 12 de enero de 2024 0 comentarios

Cuestionándome



Cuestionándome

Dicen de mí quienes a medias me conocen 
qué escribo muy profundo y bonito.
Me salen las ideas y planteamientos sin pensar;
tan solo empiezo y sigo continuadamente
y, al leerlo después, no me parece bien o bueno
para luego de otra lectura decirme:
Bueno, no parece estar tan mal sin tener la pretensión 
de que tal escrito vaya a gustar a mis amigas
de un grupo llamado VIDA  ASCENDENTE
al que pertenezco hace veinticuatro años.
Cierto que sus halagos ya me abruman.
No debiera escribir más en el grupo, me digo,
para luego hilar idea con idea sin pretensión alguna.
Quizá lo escrito no está acorde con mi realidad
y es por eso que me inquietan sus elogios
por otra parte, sinceros, de eso no tengo duda.
Y ahora...¿Por qué reflejo aquí esta reflexión?
Pues ni idea tengo.
Tan solo he abierto el ordenador un tanto abandonado
y, al que volver pretendo.
Las dos y tres de la madrugada me daban escribiendo feliz
hasta que me uní a la influencia del móvil
que atrapa y empereza en la comodidad del sillón.
Intento recuperarme de ese mal que provoca 
la cercanía tirana de tal enemigo o amigo,
según se mire, pero que se ha hecho una compañía indispensable.  
No siempre beneficiosa.
Eso. Yo Carmen.
 
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martes, 24 de octubre de 2023 0 comentarios

                                                        

                                                                  A  Verlas  Venir

  Esperando a ver si la situación se resuelve por sí misma y mientras, viviendo haciéndonos los locos o tontos pero, resulta que esto acaba siendo una cierta realidad; nos estamos comportando como ignorantes a los problemas que amenazan con añadirse a lo que ya tenemos que son muchos y mientras, quienes han de ocuparse de los problemas de todos se ocupan descaradamente de los suyos propios.

     No es difícil darse cuenta de esto pero hacerse los ciegos o sordos resulta una justificación para seguir alentando unas alianzas que solo nos van a seguir debilitando y empobreciendo.

     Muchas personas prefieren, sin duda, alimentarse de ideas que no nutren su estómago pero sí su falta de criterio y resquemor por ideas mamadas entre los muros de sus casas.

                                               

 
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