Denuncia
Señores del juzgado, admitan a trámite mi demanda pues quieren romperme.
Poseedora soy de aquestas tierras desde tiempo incontable perdido en mi memoria.
Diferentes invasiones y culturas me han invadido y yo, generosa las he admitido.
Sobre mi suelo han vivido, trabajado, engendrado, diferentes tribus, pueblos invasores a veces
derrotando, otras venciendo, imponiéndose unas a otras hasta perder su indiosincrasia, abatidos.
Con el pasar y pesar de sus luchas he sufrido lo indecible.
Me han saqueado, quemado, mi suelo teñido de sangre, de muerte, aniquilamiento de seres humanos
indiferentes al daño causado.
Unos sobre otros han prevalecido cambiándose ideas y costumbres, a veces con tiento, con crueldad
otras, con injusticia siempre que en las luchas unos vencen, mas, todos pierden.
Luego de lustros, muchísimos, he tenido tiempos de más o menos paz y convivencia entre diferentes gentes avenidas a vivir y soñar que se acabaron las luchas, la ira, la supremacía de unos sobre otros y así transcurrieron tiempos de paz relativa, mas en convivencia pacífica.
En el corazón de la gente se guarda memoria de derrotas pasadas que empañan la trabajada prosperidad sobre mi suelo, trabajando, viviendo, soñando que hay amor, que hay cielo y, hete aquí, que aparece el orgullo, la envidia, el odio mamado en las casas por niños inocentes.
Me confunden la historia.
Surgen rencillas latentes, mentiras, infamias y yo, abatida quiero luchar y me siento débil.
Quieren romperme vilmente.
Estoy desgarrada de dolor; de nuevo me invaden; sin armas, sin sangre, con ignominia latente.
Me niego a romperme, no quiero, tengo derecho a defenderme, por eso estoy aquí hoy pidiendo justicia.
Mi tierra querida, mi Patria venerada... Por traidores, no se vende.

0 comentarios:
Publicar un comentario