MIRADAS
Campo.
Campo de Pontevedra.
Junto al margen del río te recorro.
Ora miro la hierba incipiente,
ora sus tallos exuberantes.
Y miro al río caudaloso
desconocido al forastero
y para mí, hermoso.
No es de largo recorrido;
según se mire lo es para mí
que en un centenar de pasos, me agoto.
Echo miradas a sus aguas
y, al caer la tarde
los peces saltarines alborotan.
También mi ánimo
que en tales horas te recuerda.
Unas horas.
Tan solo.
Tan intensas.
Solo deseaba volver a verte
y te alejaste sin hablarme.
Tu mirada clavada tengo en mi punto débil
tanto, que de tu recuerdo vivo
al atardecer
paseando junto al río.
*****
Junto al margen del río te recorro.
Ora miro la hierba incipiente,
ora sus tallos exuberantes.
Y miro al río caudaloso
desconocido al forastero
y para mí, hermoso.
No es de largo recorrido;
según se mire lo es para mí
que en un centenar de pasos, me agoto.
Echo miradas a sus aguas
y, al caer la tarde
los peces saltarines alborotan.
También mi ánimo
que en tales horas te recuerda.
Unas horas.
Tan solo.
Tan intensas.
Solo deseaba volver a verte
y te alejaste sin hablarme.
Tu mirada clavada tengo en mi punto débil
tanto, que de tu recuerdo vivo
al atardecer
paseando junto al río.
*****
Pontevedra 3 agosto 2022

0 comentarios:
Publicar un comentario