Siempre te Esperaré
Si la mene embotada se halla ¿cómo pensar?¿Cómo escribir?
Pues haciéndolo, no hay otro camino más que el que se anda.
Puedes pisar sobre guijarros o sobre suave arena dorada de playa,
puedes subir colinas escabrosas o pasear agradables caminos ajardinados.
Puedes admirar el verdor del campo y sus florecillas
o, tal vez, terrenos resecos ansiosos de agua bendita del cielo si cae.
Tienes muchas maneras de llamar al cacumen si adormecido estuviere
y, sé paciente, pues responderá al fin.
Aquél hermoso recuerdo semiolvidado e incrustado
en tu recuerdo como algo valioso, inolvidable, sensual,
cuando a tu memoria lo traigas de nuevo lo revivirás,
seguro, lo afirmo porque...en él estoy yo y lo vivido
contigo...jamás lo podrás olvidar, ni tampoco yo.
¡Fuimos tan felices!
Aún no me explico el equívoco que nos separó
y, al pensar en ello...¡qué nostalgia me abruma! Qué ansia
de volver a tenerte pero, no sé dónde estás.
Te he buscado afanoso por sitios que acogieron nuestros pasos
por lugares umbrosos donde se acariciaron nuestros labios
sedientos de amor, las caricias, los mimos, las promesas
al viento quedaron, se fueron y con ellas nuestro ensayo de amantes.
¿Ya recuerdas? Pues entonces ven a mí, Donde entonces, paro,
siempre a la espera de aquél amor que no pudimos fundir.
Piensa. Un poco más. La calle a la izquierda de la fuente de los cuatro caños,
donde más de una vez saciamos la sed, en nuestras gargantas secas
de aguantar las palabras que de nosotros querían huir.
Haz un esfuerzo y escribe hasta que estos recuerdos te llenen
y te obliguen a volver a mí, Te espero, Siempre te esperaré.
27 Enero 2017
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