domingo, 14 de junio de 2015

Yo, Necia




Yo,  Necia


   Ansia dentro de mi siento, interrogantes
que me sacuden fieramente en acoso sin fin.
   Me inquieta tanto el ánimo,
que sin saber como tórnase en desánimo
en lo más profundo de mi interior
anímica o, incluso, físicamente,
pues el dolor de mi interior escapa
para aposentarse en la parte material de mi ser.
   Necesito auxilio de otro ser humano
sin acudir a quién, no saber.
   ¡Ay tristeza en mí aposentada
qué en desatino proceder me asaltas
abusando de mi inocencia y buen hacer!
   Miradme todos los que acompañáis mi vida
en qué dolencia postrada me hallo
por vivir la vida de soslayo
y de su paso por ella, no aprender.
   En la cuarta etapa de mi vida, -mal vivida
puesto que tan ignorante sigo-
de lo que conviene o no a mi acontecer
y es por eso, que tal error he cometido
del cual no vislumbro el proceso
para borrar ni el bosquejo de lo a mí sucedido.
   Tan dispar calamitoso hecho, sin provecho,
ya que nada positivo a mi vida ha traído,
más bien disgusto, tristeza, desconcierto...
   Quién dijera en conociéndome,
que tal cosa a mi persona ocurriría
si tan seria aparento ser, tan fría,
que pasión alguna arrastraría a la oscurecida
de mi ya cascada vida en liviano suceder.
   Sorprendida de mi me hallo cual si fuera
desconocida persona quien se hallase a mi lado
y junto a mi, nadie se encuentra, ni mi sombra
pues ni a la calle a pasear salgo
temerosa que en mi rostro se adivine
el sentimiento frustrado –¡qué bochorno
siento tan solo en pensarlo!- que en mí,
plasmado quede para ya nunca borrarlo,     
indemne, cual señal de nacimiento,
-esas que antojos llamamos-
aunque ahora... borrarse se puede, del cuerpo,
mas, en el interior permanece cual estigma,
el recuerdo de esa involuntaria marca
que un absurdo antojo de mujer embarazada
en su prole olvidada dejara –¡qué absurdo;
convivimos con tantas memeces!-
y de este modo, con mi solitaria vida prosigo
avergonzándome de mi. Sí. Por mi sandez.
   Así reconocerlo es justo aún con disgusto
pues... en sutil trampa he quedado atrapada.
   Yo tan versada en múltiples conocimientos
que para nada me han servido, bueno sí;
para descubrirme capaz de tamaña estupidez.     

                 *****                        

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
;