Guitarra
Te he roto las cuerdas de la guitarra de tu alma
y se ha desgarrado su sonido.
Ni tus sollozos se adivinan,
ni tus lamentos se intuyen;
tan solo emites un sonido sordo
que apenas se ahoga en tu garganta.
Te he roto, madre;
con lo que tú me amabas.
*****

0 comentarios:
Publicar un comentario