Amor que a mí a destiempo te llegas,
tan comprometedor e impreciso,
conocedor de cuanto te preciso,
te pavoneas y excusas alegas.
Esparcimiento de amores me niegas
según un comportamiento conciso,
el cual tiene que servirme de aviso
puesto que, solo a amistad lo relegas.
En mi espíritu la laxitud se asienta
pues, luchar ya no se me alcanza;
de atractivo, ilusión y ansia despojada,
y, en mí se aposenta la desesperanza
mas,en mi postrer exhalo, ¡Amor clamaré!

0 comentarios:
Publicar un comentario