Mía Soy
Pienso en mí cada día
en la nueva alborada
y a la atardecida.
Pienso y pienso
y no dejo de
pensar
en lo que no
debo.
Mi mente está repleta
de pensamientos
y de nuevas
ideas.
En ninguna encontrarás,
-yo te lo
digo-
suplicar por
los demás;
no me conmueven.
No me son cercanos.
Sus pesares no me duelen.
¡Vedme! Soy impresionante.
A nadie paso inadvertida.
Soy…¡quién tenéis delante!
El amor no me conturba,
es una memez inventada
que a mí no me impresiona.
Si me siento flaquear
por mí misma
me levanto,
no me
percibiréis flojear.
Cierto que no hay cielo
para personas como yo
pero en eso,
tampoco creo.
Creo en mis posibilidades,
a ellas me
atengo;
siempre me serán leales.
No me veréis desfallecer.
Si al fin he de morir
la guadaña pondré en mí.
Mi epitafio así ha de ser:
No vivió para creer.
Yace sin conocer la fe.
El infierno... ¡qué horror!
Es la falta de amor
Lo que me inspira pavor.
*******

0 comentarios:
Publicar un comentario