jueves, 14 de junio de 2018
Confesión Innecesaria ( Al momento)
Confesión Innecesaria
He estado desecada. Disecada no, desecada, quede claro.
Meses. Meses han transcurrido sin actuar en el teclado.
¿Por qué? Quiero preguntarme, mas no contestarme
porque la respuesta sé y me abruma su hecho reconocer.
Me ha sido atrayente el móvil cercano.
En el sillón indolente la partida me ha ganado
al no hallar oposición en mí.
Lo reconozco y declaro por dejarlo aquí bien expuesto
ya que por mi bien deseo confesarme ante vosotros,
los dos o tres que tal vez tengáis a bien conocer lo que aquí manifiesto
que no es asunto prioritario, ni interesante, ni necesario
pero que ahora, siento la inclinación de escupir de mi interior
que, en sabiéndose superior ha caído sin embargo en tan fácil trampa,
la de acomodarme lánguidamente en uno, o dos o tres, según me cuadre
sentarme en uno u otro sillón con mi móvil, bien a mano.
No sé si algo en este tiempo he ganado o perdido, ni lo sabré,
simplemente me ha ocurrido y mucho me he entretenido, cierto es,
con vídeos maravillosos, un sin fin de fotografías que miro con agonía
como si las quisiera grabar en mi mente para llevarlas conmigo
cuando de este mundo terreno mi puesto deje, sin remedio, sin temor
pero sin solución, aunque mucho la buscara.
He publicado montones de comentarios espontáneos como a mí acuden
sin pensarlos, ocurrentes a veces, otras mordaces, siempre ineficaces
creo yo pues cada cual relee los suyos más que los de los demás
aunque sean muchas veces mucho más interesantes en su profundidad.
He sabido de personas de otros países y nos hemos abrazado con afán de amigos
o incluso, de hermanos; sus nombres he aprendido y me han mostrado amistad
fiel, y fieles se mantienen a pesar del tiempo y distancia,
nombres podría mostrar mas no lo haré porque alguno querido habría de olvidar.
Aún más lejos he ido. Mi corazón se desangra cada mañana o anochecer
pues su saludo madrugador no me falta ni mi pensamiento lo olvida
al recostarme en la almohada cuando a altas horas, ya otro día,
se pierde mi añoranza dentro de mi sueño que, misterios guarda,
de eso no me cabe duda, a veces hablo y me escucho hasta tal punto
que a mí misma mando callar y me obedezco, y con mi dormir prosigo.
Bien, de momento, aquí paro con mis disertaciones; por ahora suficientes.
Mi bien "amueblada mente" tal vez otro día continúe porque ahora...
uno de mis sillones me reclama, eso me está pareciendo
y por no desairarlo...voy a recostarme en él pues, mucho me está apeteciendo.
*****
14 junio 2018 Alcalá de Henares
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Yo Carmen la de Alcalá, declaro que mi entendimiento sigue sin estar claro y, claro, me siento desconcertada pero creo que esto es más bien para mi otro blog: mis cuestiones de fe, por eso callo y mi pensamiento, guardo.
-
Publicar un comentario