miércoles, 13 de junio de 2018

Cavilando (Al momento)






   Cavilando         


    Tal como se viene diciendo desde tiempo inmemorial
 es la gente de este mundo el sujeto principal,
 mas, ¿por quién fue dicho y renovado?  
    Por el hombre, naturalmente, que si pudieran hablar
 otros seres vivientes la opinión se cambiaría
 pues no hay ser más dañino en toda la geografía. 
   Somos inteligentes en diferente medida
 pero quienes piensan tienen la mayoría, eso creo,
 y porque lo creo, lo escribo.
   Nos hacemos daño de continuo si no a nuestra persona,
al prójimo y éste ¿quién es? Pues yo, si estoy mirado por otro,
es decir, nos hacemos daño primero, a nosotros.
   ¿Es de seres inteligentes tal proceder? 
   Decir yo diría que no, a mí es necio, al parecer.
   Vamos presumiendo de cualidades positivas con altivez
y olvidamos las primitivas que arrostramos sin querer.
   A veces nos examinamos en busca de nuestro error
y nos preguntamos qué de malo he hecho yo.
   Generalmente se piensa, a nivel universal 
que el mal sale porque son malos, ¿quienes? los demás,
y, mientras cavilando vamos, a otros observamos,
a su conciencia y a la nuestra la olvidamos.
   Desde que del mundo se tiene conciencia 
unos a otros nos hacemos daño queriendo,
más veces que sin querer. Somos ladinos
cobardes, mentirosos. No nos queremos ver.
   No por dentro desde luego, ahí oculto lo primero
permanecemos; nadie lo ha de conocer.
   Pensemos. Creamos todos por un momento
en el primer crimen cruento. Ese. Ese fue. Lo suponemos,
no olvidemos que estamos en un... pudiera ser...
   Un hermano mata a otro hermano. Ignominioso 
pero después...para que otros nacieran... algo hubo de  suceder;
algo ahora inadmisible, prohibido; pecado horrendo
y, sin embargo, así tuvo que ocurrir. No hay más. 

   Pues sí que es una disyuntiva: creerlo o no creer.
   ¡Pero si es un pecado abominable! Hoy no se admite,
y digo hoy en sentido figurado pues ocurre desde ayer,
figurativo también, pues sucede... desde tiempo incontable
que se admita como malo el incesto, ejemplo es.
   Y así mismo ha obrado el hombre y ahora también la mujer
por aquello de la igualdad, gran memez.
   ¿Dejo yo de ser femenina por quedar abarcada en disputa gramatical?
   Pues no. Eso es lo de menos. Lo importante es que soy mujer,
inteligente, por supuesto, si no no estaría aquí escribiendo esto
aunque lo haga solo... pues ni siquiera sé por qué.
   ¡Ah! Ya recuerdo, por el mal que nos infringimos 
unos a otros y a nosotros también, necedad manifiesta.
   Tiempo hacía que a mí peroratas no traía;
la pereza, mala es. Si puedo pensar, ¿por qué soy remisa
a hacerlo? No las puedo malgastar.
Otra vez me salgo
 del cauce de mi primera idea. La maldad que hay en nosotros.
En todos, nadie se salva; más o menos, qué hay personas
muy buenas pero en nuestra imperfección algo malo cometemos.
   Lo demuestro o muestro o declaro: en este mismo instante 
hay aquí alguien a quien jorobo bastante;
disculpadme, no pretendo ofender. Constato un hecho.
   Si imperfectos somos, y en esto no tenemos duda,
si admitir esto hemos, volvemos al punto primero de nuevo,
somos a veces malos aunque no de ajusticiarnos;
eso ya lo hace nuestra conciencia, presta a no dejarnos descansar
hasta reparar nuestro mal, quienes no la hayan drogado
para que lo les moleste y continuar con sus maldades.
   Bien, ya paro, pues si yo me canso de mí...otros... no digo.
   Nos veremos otro día y os conmino amigos a qué 
seáis alguno de vosotros quien se luzca en demasía.
   ¡Qué bien no se pierde el mundo! Estoy entre vosotros.
   Si me otorgáis permiso de buen talante, otro día volveré.  
                                                             
                                           Carmen  la  de  Alcalá
                                                                                                            16  Marzo  2016
                ****             




                          

4 comentarios:

Christine dijo...

Carmencita...nos conocés muy bien.Me gusta mucho.Abrazos.

ARTISTAMIYARES dijo...

Somos preguntas sin respuesta, pero somos....una busca constante de nuestro destino.

carmen vega malnero dijo...

José Ángel, qué sorpresa ver tus huellas intelectuales por aquí. Un sincero saludo. C.

carmen vega malnero dijo...

Hola Cristina.Ha pasado mucho tiempo de esto, disculpa, ahora lo veo. Gracias por tu comentario y aceptación de la idea del escrito. Un abrazo. C.

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