Correctamente
Lo correcto, lo correcto. Se repite con
frecuencia
por
personales diligencias que a sí favorecen,
y
no se sabe de qué tratan ni a qué se refieren.
Ni ellos mismos lo saben, ni lo entienden
pero,
lo han oído decir y lo repiten por ser actual.
Sea esto o aquello tanto da, el caso es
decirlo con altivez
y
seguridad en el semblante y sonreír al final;
si
lo hacen de aqueste modo, no pueden fallar
y
es eso lo más importante, hablar sin decir “ná”
Pueden
tener el engaño en sus miradas
-se
les nota a distancia- pero les importa un bledo
mientras
tengan a su alcance micrófonos a denuedo.
Miradas aviesas, sonrisas circunstanciales,
pájaros
en la cabeza y amplitud de sucios afanes.
Si hubiera de hacerles un fiel retrato
A precio de saldo, como ellos se compran y
venden
-eso
sí, disimulando- que a la hora de pagar
de
su bolsillo no sale un cuarto.
A manos llenas los llenan, valga la
redundancia,
-es
espontaneidad del escrito que así lo requiere-
pues
por reproducir actitudes soy pagada,
al
menos me lo han prometido, aunque no me fío
ciertamente,
que alargan la mano para coger
y se les encoge para pagar, por su patrimonio
han de velar,
¿o
qué? Tener prudencia no implica ser desleal
a
sus ideas, amigos, convicciones, cuentas
en
“paraísos fiscales” –los he buscado en el Atlas;
inútilmente- No los he encontrado, pero han de existir
porque
el dinero es materia y ha de tener un lugar.
Si lograra enterarme, amigos, no lo dudéis,
os lo contaré;
-mejor
dudarlo, que con tan veraces noticias
con
vosotros no las he de compadrear- pero…
Acaso… podría sobrevenirme un ataque de
honradez
y
chivarme del escondite, aunque ni de mí me fío;
os
aconsejo que sigáis mi ejemplo
pues
mejor tesoro guardado que compartido
y
si no, ah… ¿qué nos enseñan nuestros regidores?
Acaparad, amasad, esconded, guardad y
callad;
sobre
todo “callad” aquí nunca pasa “ná”.
Investigaciones, folios… ni se pueden
contar,
aunque
rectifico, si deben contarlos por el tiempo
que
en escribirlos han tardado y en leerlos aún más,
y
muy corto se ha de ser para no saber enumerar.
Además están bien acostumbrados a contar
billetes,
así que los folios… “pecata minuta”
se
cuentan sin ser tan excitantes, no valen “pa ná”
Y ya van tres, “na” que veáis que yo también
sé contar.
Lo que no sé contar son los sucesos del día,
diarios,
ya
es un tema tan vulgar que me he olvidado
de
lo que quería tratar.
Es por eso que mejor sed adivinadores
pues
no es difícil de adivinar a congéneres listos
cual
sois vosotros. Espero que mi recado os haya llegado:
Entrad
dónde podáis “mangar”.
Si
podéis mentir, para qué decir verdad.
De vergüenza, nada, totalmente eliminada.
La
honradez, ¿existió alguna vez?
quién
puede creer esa memez.
Para eso está lo malo, para poderlo
aprender.
yo…
Buena alumna quiero ser, necesito un "enorme chalet”.
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2 comentarios:
No todos tenemos la suerte de volver a ver en nuestro nieto la cara de nuestro hijo pero, puedes creerme, es la presencia de ese ser tan frágil lo que a mi me ha llevado siempre al paraíso de los más bellos sentimientos de amor.
Un abrazo. Franziska
Parece que estás algo enfadada aunque no tanto para decir con total claridad a quién te refieres, supongo que por los políticos corruptos debes andar, si es que yo he entendido bien, sino es así, te indico cual es mi correo:
franziska34@gmail.com
donde espero tus puntualizaciones.
Te espero y ya te indicaré cuales son mis blogs para que pases y les eches una ojeada. Ahora los tengo un poco abandonados porque estoy escribiendo cuentos y poemas para participar en algunos concursos. Bueno, no es que yo me crea merecedora indiscutible y sé que no alcanzaré nunca las altas cimas literarias que debiera tener para estar a la altura de mis pretensiones pero, como con algo se tiene que entretener esta abuelita, pues me dedico a escribir y a hacer fotos. Esa es la cuestión.
Me gusta mucho este blog con forma de cuaderno personal y también lo que escribes. Un abrazo. Franziska
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