domingo, 13 de octubre de 2013

Mañana


Mañana

Mañana, el recuerdo del ayer,
el futuro del hoy, será, si llega,
y así, incansable un día a otro 
transcurrirá, predecible
mas, nunca monótono
aunque lo sea en apariencia.
El mismo sol que nos entibia,
la misma tierra en su acogida,
la misma imagen reflejada
al otro lado del espejo,
el mismo nostálgico recuerdo,
igual desgana, igual tristeza
por aquello que nos dolió y nos duele
ante nuestra total impotencia
por cambiar ese poso amargo
que en nuestra memoria,
incrustado permanece,
fijo, acusador, nos desvive
a cada momento evocador
de aquel instante, traicionero,
ya por siempre sellador
en nuestra inquieta conciencia.

¿Qué a cual me refiero?
¡Qué más da!
En nosotros siempre hay uno,
si no más. En ello piensa.
¿Lo hallaste? ¿Lo recuerdas?
Atráelo hacia ti con ganas.
Atrápalo entre tus dedos, firme,
no permitas que escape de ti
una vez más, para que implacable
regrese a su libre antojo. ¡Destrúyelo!
Tus nobles nostalgias y recuerdos
volverán a ti para hacerte libre,
para idealizar tu pasado,
para hacerte por siempre feliz
pues... ¿para qué otra cosa nacemos?
Niégate a la infelicidad,
a la amargura, al desaliento.
Haz de tu vida contento;
en ti radica esa capacidad, no en otro.
Nadie te dará la dicha,
no es su cometido, porque, 
cada cual tiene el destino 
placentero, hermoso, de donar
a otros generosamente la felicidad. 

**********









0 comentarios:

Publicar un comentario

 
;